Renault ZOE Z.E. 40, ¿cuál es su autonomía real?

21 Renault ZOE Z.E. 40, ¿cuál es su autonomía real?
Fotos del Renault Zoe 2017, a prueba
Álvaro Sauras
Álvaro Sauras
Después de un tiempo en el mercado, el Renault ZOE se ha convertido en uno de los vehículos eléctricos más populares de Europa. Las excelentes cifras de ventas lo avalan y, después de actualizarse, pretende aumentar su éxito a base de incrementar su autonomía.


En 2012, el Renault Zoe se convirtió en el pionero de su categoría gracias a su sistema de propulsión completamente eléctrico y, a pesar de que las alternativas de cero emisiones se multiplican cada mes, sigue siendo el utilitario eléctrico más popular.

El Renault Zoe mide 4,08 m de largo, y 1,56 m de alto. En 2016 se actualizó, incorporando una batería de 41 kWh. Entre sus rivales figuran el BMW i3 y el Smart ForFour, si bien el modelo francés ha conseguido matricular en 2017 más del doble de unidades que el Nissan Leaf, toda una referencia si hablamos de eléctricos. Y es que, el coche de la marca del rombo es el eléctrico más vendido en Europa en los últimos tres años; además, puede comprarse sin batería, alquilándola por 119 €/mes.

Más autonomía después del restyling

Renault Zoe

Su mayor virtud es la autonomía, sobre todo desde que fue actualizado. Ofrece un buen rango de utilización gracias a la combinación formada por sus 41 kWh de batería y el bajo consumo de su motor de 92 CV, lo que le permite rozar los 300 km en autopista, aunque se encuentra más cómodo dentro de la ciudad. Según Renault, la autonomía homologada del Renault ZOE Z.E. 40 es de 400 km, pero, en condiciones reales, puede recorrer unos 280 kilómetros en autovía y aproximadamente 350 km en ciudad con una carga de sus baterías de iones de litio.

Puede cargarse en corriente alterna trifásica hasta 22 kW, de forma que es ideal para quienes tengan acceso a un enchufe industrial. Ofrece buen confort y prestaciones suficientes.

Entre los puntos menos fuertes figuran los acabados, que son mejorables. Las plazas traseras no resultan muy amplias, y su suelo está elevado -como ocurre en el Nissan Leaf-, por lo que los pasajeros se ven obligados a viajar con las rodillas flexionadas. El alumbrado también deja que desear y apenas puede equipar sistemas de asistencia al conductor.

 

Renault Zoe