ADAC examina la seguridad de las furgonetas camper… y hay sorpresas

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ADAC examina la seguridad de las furgonetas camper… y hay sorpresas
Javier Jimenez
Javier Jimenez

En los últimos años, las ventas de vehículos camper han experimentando un importante crecimiento en toda Europa. Un hecho que además se ha visto potenciado por el cambio de tendencia a la hora de elegir un medio de transporte para viajar tras la pandemia. Pero más allá de las libertades que ofrecen este tipo de vehículos, ¿realmente son seguros? Te lo contamos.


Al igual que sucede con las autocaravanas, los vehículos comerciales no están obligados a realizar los test de choque EuroNCAP. Esta medida también se traslada a los vehículos camper, una vez han sido transformados. Ante la falta de datos que revelen cuál es su comportamiento en caso de accidente, ADAC —Asociación automovilística más relevante de Alemania ha querido comprobar la seguridad de estos vehículos realizando una prueba de choque que simula una colisión frontal.

La prueba se ha llevado a cabo en el centro que la asociación tiene en la ciudad de Landsberg y en ella han participado una furgoneta Fiat Ducato de 3.500 kg, cargada con el equipaje habitual y cuatro ocupantes, siendo un niño uno de los situados en la parte trasera, y un turismo de 1.700 kg, simulando un choque frontal, ligeramente desplazado, en el que ambos vehículos circulaban a 56 Km/h. Estas circunstancias simulan un accidente que puede ocurrir, con mucha probabilidad, en una maniobra de adelantamiento en una carretera con dos sentidos de circulación.

Como no puede ser de otro modo, durante la prueba los pasajeros llevaban puesto el cinturón de seguridad, estando el niño asegurado de forma correcta, con anclaje Isofix y cinturón Top Theter. Asimismo, tanto los muebles auxiliares como el equipaje más voluminoso, estaban debidamente sujetos, mediante cinchas ancladas a los puntos de sujeción disponibles en el vehículo. Además, la mesa del salón se encontraba plegada frente al doble asiento.

Tras el choque, podemos observar como la parte delantera de la furgoneta no ha conseguido absorber el impacto y transmitirlo al resto de la carrocería, por lo que el habitáculo ha sufrido graves daños. Unos desperfectos que se localizan en la zona del conductor, que es por donde se ha producido el golpe. Aquí, la rueda delantera ha penetrado en la cabina invadiendo el espacio de los pies afectando a la columna de dirección que ha empujado el volante hacia adelante y arriba. Esto ha hecho que el conductor se incline hacia atrás corriendo el riesgo de sufrir lesiones graves en zonas como la cabeza, pecho, piernas o pies.

Los daños ocasionados en la estructura del vehículo hicieron que las tareas de rescate se viesen claramente limitadas. Unas dificultadas relacionadas con el acceso al interior ya que sólo las puertas traseras se podían abrir levemente, una situación complicada, que se podría haber agravado mucho si el vehículo hubiese finalmente volcado durante el accidente.

accidente vehículo camper

Por otro lado, a pesar de que la carrocería apenas ha sufrido daños en su parte trasera, los pasajeros están expuestos a un riesgo de lesiones muy alto. Si unimos el desplazamiento hacia atrás del puesto del conductor a la inclinación de las plazas traseras, el riesgo de que las cabezas de los pasajeros puedan chocar contra el asiento delantero es realmente alto. Los ingenieros de ADAC muestran su preocupación por la poca resistencia del cajón sobre el que se ancla el asiento trasero, el cual se parte con gran facilidad durante el choque. Además, el cinturon de seguridad, fijado a la estructura tubular, no llega a mostrar la efectividad que debería.

Por otro lado, llama la atención la cantidad de objetos que vuelan durante el accidente y que pueden dañar a los ocupantes. Por suerte, el compartimento del baño, la cama y armarios de la parte trasera, así como los puntos de anclaje de la carga, sí resistieron al accidente. También hizo lo propio el sistema de seguridad de la instalación de gas.

Tras evaluar todos los daños, los ingenieros de ADAC consideran necesario mejorar el frontal del vehículo, que suele ser algo recurrente la fabricación de vehículos campers, para que éste absorba la energía del impacto y mantenga a salvo el espacio de los ocupantes, protegiéndolos en caso de accidente. Asimismo, señalan que es también necesario mejorar la resistencia de los componentes interiores.

Otro punto a mejorar es la subestructura de la banca trasera, de forma que no parta en caso de accidente. Según los expertos de ADAC, es habitual encontar este elemento construido en madera en la gran mayoría de vehículos camper.