Los conductores españoles pagamos en estos momentos una media de 1,49 euros por litro de gasolina -puesto 97 de todos los países-, muy por encima de la media mundial de 1,11 euros, en un ranking donde las diferencias alcanzan niveles estratosféricos.
Los testigos de la instrumentación son pictogramas codificados por colores que se iluminan para evitar que rompamos el coche o nos pongamos en peligro.