Con su fábrica de Coventry destruida por los bombarderos alemanes durante la II Guerra Mundial y sin mercado para reanudar la producción de automóviles de lujo, Rover necesitaba una jugada maestra para renacer de sus cenizas: un todoterreno construido en la “factoría en la sombra” de Solihull. Casi tres cuartos de siglo después, este nuevo, lujoso y potente Defender de batalla corta es el legítimo heredero de aquel hijo de la sombra.
El Land Rover Defender 90 P400 nos ha sorprendido, y no lo ha hecho tanto por su generoso motor de 400 CV como por el fantástico equilibrio general que logra su nueva carrocería corta, la cual le enlaza directamente con sus más veteranos ancestros.
Las shadow factories o "fábricas en la sombra" fueron cruciales para impedir que los nazis ganaran la II Guerra Mundial. Además, acabada la guerra, una de ellas vio nacer a uno de los iconos de la historia de la automoción: el Land Rover.
La versión comercial del Land Rover Defender se denomina Hard Top, y está disponible con carrocerías corta (90) y larga (110), a partir de 60.713 euros y 73.146 euros, respectivamente.
Ya puedes acercarte a tu concesionario y reservar un Land Rover Defender V8, propulsado por un motor sobrealimentado que entrega 525 CV y 625 Nm. Su precio base: 135.021 euros para la versión 90 y 4.129 euros más en el caso de la carrocería larga.
A lo largo de este año, Land Rover Classic fabricará 25 unidades del Defender Works V8 Trophy, que serán además invitadas a participar en una competición exclusiva en Eastnor Castle.
La electrificación se va abriendo paso en este importante galardón, y es que todos los modelos finalistas cuentan con alguna variante híbrida o 100% eléctrica.
El nuevo Land Rover Defender P400e se erige como la versión más potente de toda la gama gracias a sus 404 CV de potencia. Además, es capaz de recorrer hasta 43 km en modo totalmente eléctrico.
El nuevo Land Rover Defender se dejó ver entre las preparaciones presentadas en el Sema Show 360, junto a otros modelos más habituales, como el Toyota Tacoma y el Toyota Tundra, convertido en un espectacular 6×6.
Alejado de los estándares de seguridad y confort de los TT modernos, el Land Rover Defender pasó a mejor vida en 2016, y hoy vuelve reencarnado en un vanguardista 4×4 de carrocería autoportante y suspensiones independientes dispuesto a demostrar que es el digno sucesor de una estirpe septuagenaria nacida de un boceto dibujado en la arena de una playa.