Probamos el Mini Cabrio eléctrico que jamás te podrás comprar

27 Probamos el Mini Cabrio eléctrico que jamás te podrás comprar
Fotos: Prueba exclusiva Mini Cooper SE Cabrio 2022
Álvaro Sauras
Álvaro Sauras
El Mini Cooper SE Cabrio es un coche único... en el sentido literal de la palabra: sólo existe esta unidad, que Mini ha desarrollado para sondear la aceptación de la combinación de "cabrio y eléctrico" en los mercados.

En la historia de los coches eléctricos, ha habido muy pocos descapotables. Uno de ellos podría ser el Tesla Roadster. Se trataba de un modelo relativamente experimental, del que sólo se produjeron 2.450 unidades, y que estaba construido sobre el bastidor del Lotus Elise… de manera que no puede considerarse, del todo, un modelo de producción.

tesla roadster original baja
El Tesla Roadster, pionero de los eléctricos descapotables

Ha habido otros modelos sin techo, como por ejemplo el Citroën E-Mehari, o el Smart ForTwo Cabriolet aunque no encajan del todo dentro en la definición de descapotable convencional. El E-Mehari, además de ofrecer unas prestaciones limitadas, contaba con un techo desmontable… mientras que el ForTwo dispone más bien de una especie de toldo retráctil, muy al estilo de modelos como el Fiat 500 Cabrio.

e-mehari cabrio
El Citroën E-Mehari no es del todo cabrio…

Esta ausencia de modelos eléctricos sin techo puede llevar a plantearnos si existe alguna contraindicación de cara a que un coche eléctrico sea descapotable. Y la respuesta, tal y como demuestra el Mini Cooper SE Cabrio, es que no existe prácticamente ninguna, más allá del riesgo comercial derivado de lanzar uno. Es más: la electricidad y la ausencia de techo son dos conceptos que maridan terriblemente bien.

Para demostrarlo, Mini nos ha convocado en la soleada isla de Mallorca. Allí nos esperaba el Mini Cooper SE Cabrio. Se trata de un modelo que podrías buscar en vano en las listas de precios… porque no existe. De hecho, Mini sólo ha fabricado esta unidad, como un concepto excepcional para sondear la aceptación del modelo, que se ha mostrado por primera vez en el evento «Mini takes the States», celebrado el pasado 15 de julio en Estados Unidos.

Para completar la experiencia, Mini también nos tenía preparada una unidad del Mini Cooper JCW Cabrio, que nos va a servir como referencia del grado de consecución de los objetivos del Mini SE Cabrio. Se trata de una apuesta valiente por parte de Mini porque, con 231 CV y una suspensión más que convincentemente firme, el JCW Cabrio es un excelente exponente de la diversión y buen tacto que puede ofrecer un descapotable deportivo.

mini cooper se cabrio mallorca

Mini Cooper SE Cabrio: su historia

La historia de la creación de este Mini Cooper SE Cabrio es realmente sencilla. Se da la circunstancia de que el Mini Cooper SE 100% eléctrico que conocemos ya es prácticamente un Mini Cabrio, porque está construido tomando, como punto de partida, el bastidor del Mini Cooper Cabrio de gasolina. El motivo es que el bastidor de la versión descapotable ofrecía el incremento de rigidez necesario para tolerar los esfuerzos derivados de las aceleraciones a las que se iba a someter a la batería durante la conducción deportiva.

De esta manera, para concebir el Mini Cooper SE, lo que hizo Mini fue coger el Mini Cooper Cabrio ‘normal’ y dotarle de una batería, de un sistema eléctrico de propulsión… y de un techo. Y para deshacer la operación, sólo ha sido necesario suprimir el techo. De hecho, las únicas diferencias entre el bastidor del Cooper Cabrio, el Mini Cooper SE y este Mini Cooper SE Cabrio son algunos refuerzos en la zona central de la banqueta trasera, donde ha habido que ganar un poco de espacio para la caja de conexiones. El resto del diseño de esta unidad exclusiva del Mini Cooper SE Cabrio es similar al de cualquier otro Mini descapotable.

Mini cooper SE cabrio cargando

El Mini Cooper SE Cabrio por fuera es… ¡normal!

Como el Mini Cooper SE Cabrio se parece mucho a un Mini Cooper Cabrio ‘normal’, hay muchísimas cosas positivas y negativas que comparte con sus alter ego de gasolina.

Comenzando con la parte estética, hay que ser bastante experto para detectar a este SE Cabrio como un modelo eléctrico. Obviamente, hay claves de diseño que lo delatan, como todos los detalles en verde lima, la presencia del logotipo con la E o el empleo de esas llantas asimétricas tan chulas y características de los Mini eléctricos mejor equipados. Pero, en general, se trata de un Mini bastante ‘normal’ y muy bien construido para tratarse de un ‘one-off’. El único detalle peculiar (e irrelevante) es que el accionamiento de la capota debe de realizarse mediante un mando artesanal escondido en la guantera. Podemos aseguraros que, normalmente, los prototipos son criaturas mucho más delicadas y bricolajeras.

El interior es tan excelente y agradable como el de cualquier Mini. Ofrece una postura de conducción sobresaliente, un volante con un aro gordito, una ergonomía de mandos excelente y unos acabados de calidad.

mini cooper se cabrio trasera

También ofrece los típicos defectos o limitaciones asociados a cualquier Mini Cooper Cabrio. Primero, las plazas traseras son realmente limitadas, y están más bien destinadas a acomodar el muy recomendable derivabrisas. Se trata de un elemento que tiene un montón de trabajo, porque el parabrisas del Mini, típicamente vertical, no hace un trabajo excelente deflectando el aire.

En segundo lugar, el acceso al maletero se realiza a través de una tapa (casi podríamos llamarlo compuerta) de pequeñas dimensiones. El propio espacio de almacenaje, con 215 litros de capacidad, también es reducido. En el caso de esta variante eléctrica, no se ve alterado.

Finalmente, el mecanismo de retracción de la capota, que la dobla en forma de Z, y que deriva del empleado en el BMW Z4, la ‘amontona’ en la parte trasera del coche, aniquilando al poca visibilidad que ofrecía el retrovisor interior, tal y como puedes intuir viendo la foto superior.

Mini Cooper SE Cabrio en marcha

Al volante del Mini Cooper SE Cabrio

Todas las virtudes y defectos anteriores son compartidas con el Mini Cooper Cabrio normal, y por lo tanto no representan una gran noticia. Lo realmente importante es qué se siente al volante de este Mini Cooper SE Cabrio y cómo se compara esta experiencia con la de conducir el portentoso JCW Cabrio.

En general, todas las impresiones dinámicas son muy positivas. Lo primero que notas es que la suspensión es un poco más dura que la del JCW Cabrio, tanto en lo referente al muelle como al amortiguador. De hecho, la suspensión transmite más sensación de calidad, y todo el coche tiene más sensación de aplomo.

mini cooper se cabrio conduciendo

Hay que tener en cuenta que este Mini Cooper SE Cabrio es 140 kilos más pesado que el JCW Cabrio, y que esa diferencia se destina a los refuerzos del parabrisas, al mecanismo de la capota (pesa 35 kilos) y al sobrepeso que genera la batería. En cuanto a la comparación con el Mini Cooper SE 100% eléctrico, este Cabrio es solamente 5 kilos más pesado.

El nivel de agilidad no es tan elevado ni tan evidente como el JCW, pero el tacto firme de la suspensión hace que se disfrute mucho conduciéndolo. Y otros sistemas tienen muy buen tacto. Por ejemplo, la dirección tiene un nivel de asistencia bien escogido, y el tacto grueso y blandito del aro del volante resulta muy agradable. En cuanto al freno, ofrece dos niveles de regeneración, y el más alto aspira a ofrecer una conducción ‘de un solo pedal’… pero no es una función que ‘le pegue’ al Mini, de manera que es mejor dejarlo en regeneración mínima y disfrutar un pedal de freno de tacto duro, firme, perfectamente modulable y que no ‘hace cosas raras’ ni siquiera al circular despacio o en el momento justo de detenernos por completo.

En cuanto a las prestaciones, la diferencia de 5 kg con la versión 100% eléctrica con techo se traduce en que prácticamente todas las cifras sean idénticas. De esta manera, esta unidad única del Mini Cooper SE Cabrio acelera de 0 a 100 km/h en 7,3 segundos, alcanza 150 km/h y ofrece una autonomía real de unos 230 km, gracias a una batería con una capacidad neta de 28,9 kWh.

Mini Cooper SE cabrio interior

Cabrio y eléctrico: ¿tiene sentido?

La experiencia de rodar descapotado implica muchos desafíos para el fabricante. Por un lado, el sonido obligatorio de advertencia a los peatones es perfectamente perceptible. Por otro, es imposible ocultar los ruiditos ‘raros’ del coche tras el sonido de un motor térmico… ni de soluciones como parabrisas acústicos, ventanillas dobles laminadas o insonorización mejorada. En este sentido, al Mini Cooper SE Cabrio le vendría bien un avisador de peatones con un sonido más orgánico y menos espacial. Más parecido al ruido puro de una máquina eléctrica y una transmisión.

A partir de 30 km/h, el avisador de peatones se desactiva, y no experimentamos otros ruidos que no sean el del aire y la rodadura de los neumáticos. No es una experiencia tan calmada como te puedas imaginar, porque el aire hace bastante ruido, pero sí que es especial en el sentido de que estás expuesto a factores como el chirrido de los neumáticos. Además, la ausencia del sonido del motor de combustión, junto con la ausencia de balanceo, hace que el rodar descapotado resulte más confortable, y se sienta más especial.

El factor ‘coche’ no desaparece por completo, pero sí bastante, especialmente durante las fases en las que rodamos ‘a vela’, sin usar ni el acelerador ni el freno.

En cuanto a los típicos defectos de los cabrio, y que suelen derivarse de la falta de rigidez estructural, hay que reconocer que resulta impresionante que este Mini Cooper SE Cabrio se perciba como más rígido que el propio JCW Cabrio. La columna de la dirección conserva alguna vibración… pero son menores y de una frecuencia más baja que en el JCW Cabrio. Sin embargo, no hay vibraciones perceptibles en el retrovisor, el marco del parabrisas, la banqueta del asiento o los pedales. Y, para tratarse de un descapotable ‘pequeñito’, ofrece una rigidez excelente.

mini cooper se cabrio capota

En definitiva, la respuesta a la pregunta de si, en concreto, este Mini Cooper SE Cabrio tiene sentido… es un sí rotundo. Ofrece todas las ventajas del Mini Cooper SE… combinadas con todas las de un descapotable, y sin aportar ningún inconveniente en términos de peso o de merma de rigidez.

Y en cuanto a la pregunta genérica de si los descapotables eléctricos tienen sentido… la respuesta vuelve a ser un enorme sí. Pero con una condición: que hayan sido desarrollados desde el principio con vistas a ser descapotables, de manera que todos los refuerzos que requiere la batería se puedan aprovechar para ofrecer un bastidor rígido, carente de vibraciones y que no implique otro incremento adicional de peso sobre el que ya implica la tracción eléctrica.

Finalmente, puede que aún te estés preguntando cuándo podrás hacerte con un Mini eléctrico y descapotable. Y la respuesta es que, si la experiencia con este prototipo va todo lo bien que se espera (y lo más probable es que sea así), tendrás que esperar hasta la próxima generación del pequeño y simpático Mini Cooper.

 

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