Prueba del Suzuki Ignis 1.2 Mild Hybrid GLX Allgrip 2021: ecológico y 4×4

43 Prueba del Suzuki Ignis 1.2 Mild Hybrid GLX Allgrip 2021: ecológico y 4×4
Fotos del Suzuki Ignis 2020
Miguel Tineo
Miguel Tineo

El Suzuki Ignis es un coche urbano y microhibridado con etiqueta Eco que fue actualizado a finales del pasado año. Y en la versión 4x4, conocida como Allgrip, sorprende por cómo va en campo.


El Ignis es un coche de cinco puertas, cuatro plazas y 3,70 metros de largo que ha recibido leves cambios estéticos en los paragolpes, llantas y en la parrilla delantera, además de tres nuevos colores y algunos detalles en el interior. Con ese tamaño, es ideal para ciudad, y más todavía por contar con la etiqueta Eco. En realidad, el Ignis ya estaba microhibridado antes de este restyling, pero la marca ha aprovechado para afinarlo y realizar ligeras mejoras en el sistema de alimentación del propulsor 1.2 gasolina atmosférico para reducir su consumo.

Suzuki Ignis, el único SUV urbano con eje rígido trasero: pros y contras (con vídeo)

Así, tiene sus 83 CV y el pequeño motor eléctrico sigue siendo sólo una ayuda para el térmico, pero su consumo se ha reducido entre 0,1 y 0,3 L/100 km en función de la versión. No es una cifra espectacular, sin embargo, no está mal teniendo en cuenta que el consumo ya era de por sí bajo.

Por lo demás, el Ignis apenas cambia, y eso es bueno: hay pocos coches con tracción total (también lo hay sólo con tracción delantera) tan sencillos, asequibles y que se puedan defender tan bien en campo o nieve. De hecho, se sus principales rivales, sólo el Fiat Panda 4×4 puede hacerle frente; otras alternativas son el Dacia Sandero Stepway y el Ford Fiesta Active, ambos con tracción exclusivamente al eje delantero.

Suzuki Ignis 1.2 Mild Hybrid GLX: así es por dentro

Suzuki Ignis 1.2 Mild Hybrid GLX 4x4 salpicadero

El interior apenas cambia: sigue apostando por plásticos duros (aunque bien ajustados), asientos algo blandos y de poca sujeción, y una posición de conducción elevada pero mejorable (el volante sólo se regula en altura). Se agradece el hecho de que se mantengan botones clásicos para el climatizador o las ayudas a la conducción. Podrían estar más elevados para localizarlos más fácilmente. La pantalla central de serie no es muy compleja de manejar y responde con rapidez.

En lo que respecta a la habitabilidad, el Ignis es un modelo de cuatro plazas, por lo que su escasa anchura no es problema para que dos adultos viajen sin tocarse. En altura y espacio para las piernas no es una maravilla, pero cumple para su tamaño.

El maletero es pequeño, sobre todo porque ofrece muy poca longitud. Tiene 204 litros, si bien las versiones 4×2 llegan a 260 litros.

Suzuki Ignis 1.2 Mild Hybrid GLX 4x4 asientos

Suzuki Ignis 1.2 Mild Hybrid GLX: así va

En marcha, apenas se aprecian diferencias frente al anterior Ignis SHVS. El sistema microhíbrido hace las veces de Stop&Start y ayuda al motor de gasolina, pero no mueve al coche por sí solo. Se muestra voluntarioso siempre que no pasemos de 80-90 km/h y, en cierta medida, gracias a la ayuda del sistema híbrido (por lo demás, pasa desapercibido: sólo se nota un poco más de retención al desacelerar). A partir de ahí, los 83 CV dan lo que dan, que es lo justo para viajar con calma. Es un motor algo ruidoso a altas revoluciones, pero gasta muy poco para ser 4×4: es fácil rondar los 6 L/100 km. El cambio manual de cinco marchas cumple, aunque podría tener un tacto más agradable.
Suzuki Ignis 1.2 4x4 en marcha

En carretera, el Ignis no parece demasiado aplomado y da la sensación de balancear más de la cuenta, gracias a una suspensión más bien blanda orientada al campo y a la comodidad. Sin embargo, en curva sus reacciones son nobles, cambia de dirección con más agilidad de la esperada y, en general, termina transmitiendo confianza.

¿Y en campo?

Fuera del asfalto sorprende por lo bien que se defiende, y eso que nuestra unidad llevaba unos neumáticos de corte ecológico para consumir poco en ciudad (Bridgestone Ecopia). Sin embargo, su bajo peso (940 kilos), tamaño reducido, buenas cotas, unas ruedas tan estrechitas (sólo 175 mm) y un sencillo pero muy eficaz sistema de tracción total (lleva un embrague de acoplamiento viscoso conectando la tracción trasera cuando hace falta) le convierten en un coche muy efectivo en pistas y superficies embarradas o con nieve.

Veredicto: Cuatro estrellas

El Ignis puede ser un excelente urbano por su tamaño, consumo y etiqueta Eco, pero también es muy bueno en campo. No es barato, pero al menos está bien equipado de serie.

Ficha técnica del Suzuki Ignis 1.2 Mild GLX

  • Motor: Gasolina, microhíbrido, 4 cil. línea, 1.197 cm3
  • Potencia: 83 CV (61 kW) a 6.000 rpm
  • Par: 107 Nm a 2.800 rpm
  • Tracción: A las cuatro ruedas
  • Caja de cambio: Manual, cinco velocidades
  • Frenos del./trasera: Discos ventilados/tambores
  • Dimensiones: 370 x 169 x 160 cm
  • Peso: 940 kg
  • Neumáticos: 175/60 R16
  • Maletero: 204 litros
  • Dep. combustible: 30 litros
  • Velocidad máxima: 165 km/h
  • Acel. 0-100 km/h: 12,8 seg.
  • Consumo medio: 5,4 L/100 km
  • Emisiones CO2: 123 g/km
  • Equipamiento de serie (GLX): Navegador, llantas de aleación, climatizador, control de descensos, cámara trasera, faros de led, aviso de cambio de carril, Bluetooth con conexión para smartphones… Opciones: Pintura bitono (550 euros), pintura metalizada (344 euros).

 

Suzuki Ignis