Espaldarazo a los eléctricos

El Tesla Model S, el coche más seguro de EE.UU.

tesla model s 1 4
El Model S ha dado una lección de seguridad al mercado americano
Autofacil
Autofacil
Las dudas sobre la seguridad de los eléctricos parecen haber quedado despejadas después de que el Tesla Model S haya obtenido la mejor puntuación del mercado en seguridad en las pruebas de la NHTSA -la agencia de seguridad en la carretera estadounidense-.


El Tesla Model S ha obtenido las cinco estrellas en estos tests. Puede que, acostumbrados a los resultados de Euro NCAP, no llame la atención, pero en las pruebas de la NHTSA no es tan fácil conseguir la máxima puntuación. De hecho, el resultado del Model S es algo con lo que soñarían muchas marcas generalistas allí. El Model S sacó también los mejores resultados posibles en distintos apartados por separado: seguridad frontal y trasera, seguridad lateral y test de estabilidad. En éste último, en el que se somete al vehículo a dos cambios bruscos de dirección, el Model S registró una desviación del 5,7 %… pero llevado al límite, tanto que es el resultado de someterlo a fuerzas laterales de hasta 4G… ¡como las de un Fórmula 1! Pero el dato más revelador es el hecho de que el Tesla Model S conservó intacto el 63,8 % de su estructura; el siguiente mejor resultado en este aspecto lo firma el Volvo S60, que conserva… el 7,8 %. En conjunto, el mejor resultado de un coche en la historia de la NHTSA.

En realidad, el hecho de ser eléctrico ha contribuido al buen resultado del Model S, ya que le permite tener un motor más pequeño y, por tanto, una mayor zona de deformación en caso de accidente. A ello también contribuye que las baterías se alejen bajo el suelo del habitáculo.

En julio, poco antes de la realización de las pruebas, el fundador de Tesla, Elon Musk, declaró que el Model S conseguiría «seis o siete estrellas» si las calificaciones de la NHTSA llegaran hasta ahí. Muchos consumidores tienen dudas sobre la seguridad de los vehículos eléctricos, temiendo que el alto voltaje sea peligroso en caso de accidente. Sobre todo, después de los casos de incendios sufridos por el Chevrolet Volt y los Fisker.