Cuándo debes comprarte un Honda ZR-V y cuándo no

Eduardo Alonso
Eduardo Alonso
Eres un padre de familia que busca cambiar de coche. Con dos niños pequeños, te guste o no, un SUV compacto es a priori una buena opción. Y entonces se te cruza el Honda ZR-V, que es un automóvil bastante especial. Aquí te diremos cuándo has de elegirlo y cuándo no.

El Honda ZR-V ha sido lanzado en este mismo años 2023. De hecho, no hace tanto que fuimos a la presentación internacional del modelo para probarlo y contarte cómo es. Está basado en la plataforma del Civic, con el que comparte mucho, y su carrocería de tipo SUV mide 4,57 metros de largo, 1,84 metros de ancho y 1,62 metros de alto. Sólo se comercializa asociado al sistema híbrido e:HEV.

Casi cualquier modelo SUV compacto que te puedas imaginar puede ser considerado rival directo del Honda ZR-V, si bien quizá las alternativas más similares, o de características más parecidas, sean el Renault Austral E-TECH y el Nissan Qashqai e-Power.

Honda ZR-V

La parte técnica del Honda ZR-V

Lo que tenemos bajo la carrocería del ZR-V es un conjunto compuesto por dos motores eléctricos, uno de gasolina y una batería de 1 kWh. El motor principal es eléctrico, a diferencia de lo que sucede en la mayoría de híbridos. Este propulsor desarrolla 184 CV y 315 Nm, que es lo máximo disponible en esta configuración. No es un coche especialmente veloz, pero registra unos buenos 8,0 segundos para pasar de 0 a 100 km/h.

Luego hay un segundo motor eléctrico que actúa como generador y un bloque 2.0 de 143 CV cuya principal función es también la de generador, pero que bajo las más exigentes circunstancias puede pasar a mover las ruedas para apoyar al eléctrico.

Honda ZR-V salpicadero

La transmisión es un poco particular de primeras, pero no lo es tanto cuando conoces cómo funciona. Cuando aceleras a fondo parece que hay marchas, pero no las hay. Es un variador continuo complementado por una función que aplica leves alteraciones en el régimen de giro del motor térmico simulando que cambia de marcha (hasta seis veces, como si hubiese siete velocidades), cosa que en realidad no sucede porque no hay marchas.

Así que las levas metálicas que ves tras el volante, de un impecable tacto que ya quisieran muchos deportivos alemanes, no sirven para cambiar de velocidad, sino para ajustar el nivel de retención del motor al decelerar.

Honda ZR-V

Cuándo te puede interesar el Honda ZR-V

  • Cuando valoras las cosas bien hechas. Al habitáculo del Honda ZR-V se le pueden encontrar pocas pegas en cuanto a calidad de construcción. Hay mucho plástico blando, zonas de tejido mullido, una ejemplar ubicación de cada elemento y botones y mandos que no solo son de accionamiento mecánico huyendo de lo táctil, sino que al accionarlos transmiten calidad, refinamiento y durabilidad. Hasta la cantidad de presión que tienes que ejercer con tu dedo sobre la ‘D’ de la transmisión parece pulcramente estudiada.
  • Cuando quieres un coche de uso cotidiano. Y que gaste poco. En conducción normal, a ritmo normal, el Honda ZR-V es cómodo y eficiente. Homologa un consumo de 5,8 L/100 km que es perfectamente lograble en circunstancias normales. En carretera consume algo más cercano a los 7,0 L/100 km, pero los 57 litros de depósito le proporcionan una autonomía considerable.
  • Cuando quieres que lleve de todo. El acabado Sport de 44.950 euros ya viene muy bien equipado, pero el Advance de 47.050 euros trae de todo, hasta techo solar panorámico o calefacción en los asientos traseros. La pantalla central, que funciona bastante bien, es de 10,2″, mientras que la del Sport es de 7″.
  • Cuando no quieres una barca. Si te vas a comprar un SUV y no quieres tener la sensación de conducir un mazacote, el Honda ZR-V te satisfará. En términos de agilidad, dinamismo y precisión se sitúa entre los mejores SUV compactos del mercado, favorecido por una suspensión tirando a firme. Ojo, en cuanto al chasis, porque en lo que respecta a la respuesta del motor ya es otra cosa, como veremos más abajo.
Honda ZR-V asiento
Honda ZR-V
Honda ZR-V

Cuándo es mejor que descartes el Honda ZR-V

  • Cuando adoras conducir alegremente. Puede parecer contradictorio con respecto al último punto de los ‘pros’ del ZR-V, pero estamos hablando de un modelo que no es para conducir rápido o para entretenerte al volante. ¿Por qué? Porque el sistema híbrido no invita a ello. Como se siete a gusto el ZR-V es llevándolo tranquilo o, como mucho, ligerito. Esto es algo muy común entre los vehículos que tienen transmisión de variador continuo, así que en realidad no es un defecto achacable al modelo en sí.
  • Cuando llevas mucho equipaje. ¿390 litros? Poquísimos para un SUV de este tamaño. Y se quedan en 380 litros en la terminación Advance por la ubicación del subwoofer. Al menos, eso sí, el portón es eléctrico, que siempre se agradece, y hay una trampilla bajo el piso para guardar pequeños objetos sucios.
  • Cuando tienes que hacer muchos números. El Honda ZR-V tiene bastantes virtudes… que hay que pagar. 44.950 euros como mínimo, y 47.050 euros si quieres el más equipado Advance. Francamente, por menos dinero hay alternativas muy interesantes sin que eso signifique renunciar a la etiqueta ECO.
Honda ZR-V motor
Honda ZR-V
Honda ZR-V maletero

 

Honda ZR-V

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