En poco menos de dos años, Porsche ha conseguido lo que otras marcas han tardado en realizar más de diez años: pasar de la hibridación convencional a la enchufable. Así, la marca de Stuttgart estrena este sistema en uno de sus vehículos más representativos, el Panamera, el cual, además, presenta una ligera actualización estética. Antes de su salida al mercado, prevista para el mes de julio, Autofácil se desplazó hasta el circuito de Hockenheim para comprobar cómo los ingenieros alemanes han conseguido dar este paso tan importante.