Nacido en 1979 como un desarrollo conjunto de la alemana Mercedes y la austriaca Magna Steyr (que a día de hoy sigue siendo la empresa responsable de fabricarlo en sus instalaciones de Graz), el Mercedes Clase G (W460) recibió una primera renovación en 1990 (W463), y su segunda gran renovación (W463A) se ha llevado a cabo en 2018. El nuevo modelo conserva el diseño y numerosas características técnicas de sus predecesores, si bien ha crecido en longitud (hasta los 4,82 metros), anchura y equipamiento, además de mejorar especialmente en materia de confort, seguridad y comportamiento.
Para ello, sigue partiéndose de un chasis de largueros y travesaños, pero el eje rígido delantero se sustituye por suspensiones independientes. La gama de motores también experimenta un importante salto hacia delante, con modernas unidades diésel de seis cilindros en línea y dos niveles de potencia (286 y 330 CV), así como propulsores V8 de gasolina (421 y 585 CV), siempre acoplados a cajas de cambio automáticas de 9 velocidades 9G-Tronic (anteriormente se empleaba la veterana 7G-Tronic, de siete relaciones), a cuya salida se sitúa una tránsfer que reparte el par de forma permanente a las cuatro ruedas. A todo esto se suman la reductora y el bloqueo de los tres diferenciales para configurar un todoterreno puro sin apenas rivales fuera del asfalto.
El Mercedes EQG Concept es un anticipo de un Mercedes Clase G 100 % eléctrico. Cuenta con un motor para cada rueda, conserva el eje trasero rígido, convenientemente adaptado, y dispone de dos velocidades.
Si el presupuesto no fuera un problema, ¿qué versión del Mercedes Clase G escogerías para disputar el Dakar Classic? Cuidado; la pregunta tiene trampa: el vehículo ha de tener, al menos 25 años.
En 1983, el piloto belga Jacky Ickx ganaba su primer rally Dakar a los mandos de un Mercedes Clase G profundamente modificado en una larguísima carrera de 12.000 kilómetros.
Los todoterrenos puros acaparan el protagonismo del ejemplar de septiembre y octubre de Fórmula TodoTerreno. Por una parte, nos hemos puesto a los mandos del dakariano Mercedes G 320 del equipo RumboZero, mientras que por otra hemos conducido las versiones híbridas enchufables de los Land Rover Defender y Jeep Wrangler.
Los Mercedes Clase G del equipo RumboZero lograron una décima posición general y un tercer puesto en su categoría en el pasado Dakar Classic. Mientras se preparan para repetir participación en la próxima edición, hemos podido probar sus vehículos.
Una vez que abandonas el asfalto, la vida está repleta de laderas, vadeos y caminos embarrados a los que no deberías enfrentarte si conduces un SUV. Por eso, hemos elaborado una lista con cinco todoterrenos que no temen a nada. Se trata de automóviles concebidos para la conducción 4×4 que, por lo general, dejan el
Dos premisas definen la personalización de este exclusivo Mercedes Clase G transformado por Hofele: uso masivo de la fibra de carbono y un interior llamativo en cuero y Alcantara.
Si estás enamorado del Mercedes-Benz Clase G y ya tienes uno en el garaje preparado para los desafíos todoterreno más extremos, cuando veas la última creación de Hofele Design vas a querer uno para ir a la ópera.
Este Puch 230 GE de 1993, que es en realidad el Mercedes 230 GE comercializado bajo la marca austrica Puch en algunos mercados, es una transformación de Lorinser a un precio de derribo.