La dirección en un vehículo es un conjunto de componentes que se encargan de orientar las ruedas, a solicitud del conductor, para que la trayectoria sea la correcta, y que el coche realice las maniobras de forma suave y progresiva.
Se trata, después del cinturón, del sistema de seguridad que más vidas ha salvado. Su misión principal es evitar que perdamos el control del coche por bruscas que sean nuestras maniobras sobre el volante y los pedales… aunque cada vez asume más funciones.
Los neumáticos son uno de los componentes de seguridad activa que incorporan los vehículos y cuya la misión es hacer que la conducción se realice de una forma segura y confortable.
Los fabricantes de vehículos incorporan novedosos sistemas de seguridad para evitar, en la medida de lo posible, que ante una distracción del conductor se produzca un accidente, pero… ¿qué pasa si finalmente hay un percance?
Los fabricantes de vehículos incorporan novedosos sistemas de seguridad para evitar, en la medida de lo posible, que ante una distracción del conductor se produzca un accidente.
Uno de los sistemas de seguridad activa de un vehículo es el sistema de frenos, encargado de disminuir la velocidad, detenerlo e inmovilizarlo al estar estacionado. La constante evolución de este dispositivo ha hecho en la actualidad que este sistema sea muy sofisticado y bien desarrollado.
El concepto de turbocompresor sigue evolucionando para mejorar tanto su eficiencia como su eficacia… y, en este caso, aplicando las enseñanzas de la Fórmula 1 moderna a un motor de calle.
En la industria del automóvil, uno de los aspectos más importantes en la fabricación es la seguridad. Y, para ello, las ayudas electrónicas a la conducción el ADAS, son fundamentales, pero ¿pueden dificultar las reparaciones del vehículo?