"Snow Driving"

Así se comporta el Evoque bajo el frío andorrano

Así se comporta el Evoque bajo el frío andorrano
Autofacil
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Range Rover Evoque en la nieve

Apenas seis meses después de su lanzamiento, el Evoque ya se ha convertido en todo un acontecimiento comercial, uno de los vehículos más deseados del momento que arrancó el año atreviéndose a superar en ventas a rivales directos de la talla del Audi Q3, recién elegido Coche del Año de los Lectores.

Y sigue atacando. Para demostrar hasta dónde es capaz de llegar el nuevo TT compacto de la casa, Land Rover España ha puesto en marcha un programa de descubrimiento en el que cualquier interesado, ya sea usuario del modelo o potencial cliente, puede experimentar de primera mano sus habilidades.

La primera de estas actividades tuvo lugar durante las últimas semanas de invierno en el municipio andorrano de Pas de la Casa. Aprovechando las nieves que aún cubrían la pista de hielo de Grandvalira, el Evoque se convirtió en instrumento de excepción para ayudar a mejorar de paso el nivel de seguridad de los conductores y poner a prueba su destreza en la conducción bajo condiciones extremas de altitud, frío, nieve y hielo.

Después de un viaje que permitía descubrir la capacidad de adaptación del modelo a diversos entornos (ciudad, autopista y mucha carretera de montaña, donde los sistemas de control de estabilidad y antibalanceo se emplearon a fondo) los participantes en la experiencia Snow Driving by Evoque se enfrentaron al trazado de hielo sobre el que cada año se celebra el espectacular Trofeo Andros. En este particular escenario, con todas las medidas de seguridad y bajo la atenta vigilancia de un instructor, pudieron poner a prueba los distintos programas de transmisión que controlan el funcionamiento efectivo de este singular todoterreno compacto.

El sistema Terrain Response es una avanzada tecnología que adapta el funcionamiento de motor, caja de cambios, diferencial central electrónico y hasta sistemas de frenado y estabilidad para ayudar a vencer las dificultades a las que puede enfrentarse un 4×4.

Desde un sencillo mando en la consola central del vehículo pueden seleccionarse cuatro opciones diferentes de respuesta al terreno: Normal; Nieve/Hierba/Gravilla; Barro/Roderas; y Arena. El conductor sólo tiene que elegir programa… y conducir; el coche se preocupará de dosificar de manera precisa la entrega de potencia, seleccionar la marcha más adecuada, repartir la fuerza entre las ruedas y evitar derrapajes y pérdidas de energía.

En el programa específico para nieve y hielo, el Evoque no tiene problema para arrancar con un aprovechamiento máximo de la aceleración o frenar enérgicamente sin perder en ningún momento su compostura, pero donde demuestra especialmente su eficiencia es en el trazado de curvas: ya sean virajes largos y progresivos, giros bruscos o slalom con fuertes cambios de apoyo. El programa permite superar con éxito hasta la famosa prueba del alce.

También hubo ocasión de experimentar la nueva funcionalidad del Control de Descenso de Pendientes -que ahora permite graduar la velocidad de avance por medio de los mandos del control de crucero- y también los eficientes sistemas de parada y puesta en marcha automática y de arranque en cuesta, que mantiene el coche frenado unos instantes mientras iniciamos el movimiento, para evitar el típico retroceso.

Para la prueba se eligió la versión más equilibrada, con motor 2.2 Turbodiesel de 190 CV. Con este mismo bloque de 2.2 litros existe también una versión básica, de 150 CV, mientras el tope de gama se encuentra en el brioso 2.0 Turbo gasolina, con nada menos que 240 CV de potencia. Todas las motorizaciones están disponibles con transmisión 4×4, por supuesto, y las Diesel también en 4×2.

¿Cuál será la próxima aventura Evoque? ¿Quizás una Sand Driving o una Mud Driving, para demostrar que el futurista TT tampoco le teme a la arena o al barro? Al Terrain Response aún le quedan opciones.

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