El estilo de conducción -entre otros factores- puede precipitar el fallo de este componente que, cada vez con más frecuencia, es ‘suprimido’ en lugar de sustituido. desde el punto de vista individual, es una solución. Pero nos perjudica a todos.
Si algún sistema eléctrico de tu coche deja de funcionar -luces, claxon, radio…- es posible que la causa sea que se ha fundido un fusible. Conviene que estés preparado por si esto sucede.
El filtro de partículas es un dispositivo ubicado en el sistema de escape que se encarga de retener todas las partículas sólidas generadas por los motores diésel… y en los últimos años también los de los motores gasolina. Te explicamos cuáles son las opciones para limpiarlo o regenerarlo.
La caja de cambios es uno de los elementos más importantes de un automóvil y, también, uno de los más caros de reparar. Por eso, es necesario cumplir los intervalos de mantenimiento.
Los discos y las patillas son elementos del sistema de freno sometidos a desgaste, por lo que es necesario revisarlos periódicamente y sustituirlos cuando sea necesario.
Los motores de combustión interna generan calor durante su funcionamiento, algo que hace que el rendimiento del motor se vea reducido. Para evitarlo, los automóviles cuentan con un circuito de refrigeración que disipa parte de este calor al exterior.
Los frenos son un elemento de seguridad clave en un coche, ya que tienen la misión de detenerlo siempre que sea necesario. Y para ello, recurren a una serie de componentes entre los que se encuentran discos, pastillas, líquido de frenos… y muchos más.
Existen más motivos por los que puedes encontrarte con que tu coche no arranca, además del hecho de que se haya quedado sin batería. Recopilamos algunos de los más comunes.
Durante los meses más calurosos, el aire acondicionado es uno de los mejores compañeros que puedes tener en tu coche. Pero, ¿alguna vez te has planteado cuáles son sus componentes?