Lincoln, filial premium de Ford, ha presentado en el Salón de Detroit la segunda generación de este SUV de lujo, que después de tres años en el mercado recibe un nuevo diseño y una mejora sensible en cuanto a tecnología y eficiencia.

Lincoln MKX, un paso adelante en tecnología y eficiencia

Lincoln MKX, un paso adelante en tecnología y eficiencia
Autofacil
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Lincoln MKX

A simple vista, y si entrar en demasiados detalles técnicos, ya se aprecia cómo el frontal adopta la imagen del resto de vehículos de la gama Lincoln, con una parrilla completamente nueva y divida en dos partes, cambios en los paragolpes y el capó y unos grupos ópticos más discretos y estilizados. De esta forma, el MKX se une a modelos como el MKS, el MKZ o el MKT, que ya comparten esta estética, en general, más agresiva y deportiva que la de las generaciones precedentes. Por detrás, los pilotos también han experimentado un cambio importante: se dividen en dos grupos claramente diferenciados e introducen diodos LED.

Más potencia con menos consumo
En el apartado mecánico, el Lincoln MKX 2010 ha sustituido el anterior 3.5 Duratec V6 de 265 CV por un 3.7 Duratec V6 de 305 CV. Al igual que en la actualidad, va asociado a una caja de cambios de seis velocidades, que puede ser manual o automática. A pesar de ganar 40 CV, los responsables de la marca aseguran que el consumo será menor, aunque aún no hay datos concretos.

Más tecnología
Si decíamos que el Cadillac XTS ha puesto en juego una tecnología del más alto nivel, debemos decir algo similar con el Lincoln MKX. Como novedad, esta segunda generación adopta el sistema de información, navegación y entretenimiento MyLincoln Touch, que en un sistema multimedia con pantalla táctil aglutina el navegador, el manos libres, la radio, el reproductor mp3… además del nuevo sistema iTunes Tagging, que permite reconocer las canciones que están sonando en la radio y comprarlas en iTunes para guardarlas en tu disco duro personal.

En el apartado de ayuda al conductor, incluye un sistema de detección de colisiones, con asistencia a la frenada (similar al que utiliza Volvo), regulador automático de límite de velocidad, avisador de ángulo muerto, etc.