El Piaggio Ape -abeja, en italiano- fue un vehículo de tres ruedas fabricado desde 1948 por el fabricante italiano. A lo largo de su historia fue realizado bajo múltiples configuraciones: como furgón cerrado, con caja abierta (tipo Pick-Up), con asiento trasero para el transporte de pasajeros... Básicamente, los Ape eran Vespas de 125, 150 y 175 cc; con dos semiejes traseros (cada uno accionado por una cadena)  y una plataforma de carga. Durante los 50 fueron muy populares en las ciudades y costas italianas e incluso tuvieron cierto gancho entre las estrellas de Hollywood de la época. También en España, el motocarro Vespa jugó un papel protagonista en el transporte urbano, siendo común su presencia en calles y mercados. De hecho, durante muchos años fue vehículo oficial del servicio de Correos. En un arranque de nostalgia, en julio de 2007, Piaggio relanzó  una edición limitada a 999 unidades, muy bien acabada, dentro del concepto de motocarro. Y aquello sólo fue el principio: ahora, la marca italiana sorprende con una actualización eléctrica del mítico modelo. El Ape Calessino 2010 equipa un motor eléctrico de 24 caballos a 2.225 rpm alimentado por baterías de ión-litio. Se puede enchufar a la red y tarda unas cuatro horas en recargarse del todo. La autonomía es de 75 km, más que suficiente para un modelo destinado a moverse por zonas turísticas y parajes costeros. Precisamente, el Ape está rematado con una pintura especial que evita la corrosión por el salitre del mar. Además de no emitir ni un solo gramo de CO2 y ningún ruido, lo cierto es que es un vehículo magníficamente bien acabado, está homologado para tres plazas y tiene un techo de lona lavable y replegable en la parte trasera, en la cual se puede montar opcionalmente un transpontín de paja, lo que le da un aire aún más vintage. En la parte delantera sólo hay sitio para el conductor, que maneja el Ape por medio de un manillar. Se conduce literalmente como una Vespa. ¿Lo único malo?: efectivamente, su elevado precio, 19.900 euros - lo que vale un VW Passat -.

Piaggio Ape Calessino: glamour en motocarro

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Piaggio Ape Calessino
Autofacil
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Piaggio Ape Calessino

El Piaggio Ape -abeja, en italiano- fue un vehículo de tres ruedas fabricado desde 1948 por el fabricante italiano. A lo largo de su historia fue realizado bajo múltiples configuraciones: como furgón cerrado, con caja abierta (tipo Pick-Up), con asiento trasero para el transporte de pasajeros…

Básicamente, los Ape eran Vespas de 125, 150 y 175 cc; con dos semiejes traseros (cada uno accionado por una cadena)  y una plataforma de carga. Durante los 50 fueron muy populares en las ciudades y costas italianas e incluso tuvieron cierto gancho entre las estrellas de Hollywood de la época.

También en España, el motocarro Vespa jugó un papel protagonista en el transporte urbano, siendo común su presencia en calles y mercados. De hecho, durante muchos años fue vehículo oficial del servicio de Correos.

En un arranque de nostalgia, en julio de 2007, Piaggio relanzó  una edición limitada a 999 unidades, muy bien acabada, dentro del concepto de motocarro. Y aquello sólo fue el principio: ahora, la marca italiana sorprende con una actualización eléctrica del mítico modelo.

El Ape Calessino 2010 equipa un motor eléctrico de 24 caballos a 2.225 rpm alimentado por baterías de ión-litio. Se puede enchufar a la red y tarda unas cuatro horas en recargarse del todo. La autonomía es de 75 km, más que suficiente para un modelo destinado a moverse por zonas turísticas y parajes costeros. Precisamente, el Ape está rematado con una pintura especial que evita la corrosión por el salitre del mar.

Además de no emitir ni un solo gramo de CO2 y ningún ruido, lo cierto es que es un vehículo magníficamente bien acabado, está homologado para tres plazas y tiene un techo de lona lavable y replegable en la parte trasera, en la cual se puede montar opcionalmente un transpontín de paja, lo que le da un aire aún más vintage.

En la parte delantera sólo hay sitio para el conductor, que maneja el Ape por medio de un manillar. Se conduce literalmente como una Vespa. ¿Lo único malo?: efectivamente, su elevado precio, 19.900 euros – lo que vale un VW Passat -.