Aunque no bebas alcohol, el calor aumentará tu tasa de alcoholemia

Seguridad vial
Aunque no bebas alcohol, el calor aumentará tu tasa de alcoholemia
Francisco Paz.
Francisco Paz.
El 66% de los conductores no identifica el aire acondicionado como un elemento de seguridad en nuestro vehículo.

Ahora que el calor aprieta no está de más que recordemos la influencia del calor en la conducción y su relación directa con la seguridad vial. El titular de este artículo ya nos debe dar una pista de que hay una relación directa entre la influencia de ingerir bebidas alcohólicas y el de conducir con exceso de calor. 

Las investigaciones sobre este tema así lo demuestran y comparan el conducir con temperaturas superiores a 30 grados con tasas de alcoholemia al volante. La DGT llega a más y afirma que conducir con 35 grados implicaría hacerlo con tasas equivalentes a 0,5 gr/l, que recordamos superarlas conllevan una sanción administrativa de 500€ de multa + pérdida de 4 puntos del permiso de conducir.

En encuestas realizados por AT Academia del Transportista entre conductores veteranos, ante la pregunta de si el aire acondicionado se considera un elemento de seguridad activa sólo 1/3 de los encuestados lo consideró como un elemento de seguridad aunque ninguno lo clasifico correctamente como elemento de seguridad activa, es decir como elemento que es capaz de evitar que se produzca un accidente:

El aire acondicionado constituye un elemento de seguridad:

  • a) Activa.
  • b) Pasiva.
  • C) No se considera un elemento de seguridad pero si de confort

Debemos recordar que la influencia del alcohol fuera de las tasas legales supone una pérdida grande de las capacidades básicas para circular con seguridad afectando a nuestra percepción, atención, toma de decisiones y capacidad para maniobrar. Concretamente alcoholemias de 0, 25 mg alcohol/litro aire expirado ya implican que dejaríamos de percibir el 15% de las señales y aumentaría sus errores en la toma de decisiones, errando entre un 25% y un 35% en la toma de decisiones adecuada ante situaciones complicadas del tráfico. Por supuesto, el tiempo de reacción aumentaría y la probabilidad de causar un siniestro vial aumentaría peligrosamente.

Para poner en contexto el calor como factor de riesgo vamos a analizar su influencia en las capacidades que debemos mantener para conducir con seguridad:

  • Percepción: la información captada por nuestros sentidos necesita ser identificada por nuestro cerebro como pasa previo a su procesamiento. El calor provoca una mala calidad en la recepción de los estímulos perdiéndose una información que puede ser vital para resolver situaciones conflictivas.
  • Atención: a la hora organizar y coordinar la información o ponderar su importancia cometeremos errores, disminuyendo además nuestra alerta, haciendo más peligrosa la conducción.
  • Toma de decisiones: si la información recogida no es suficiente y de calidad, el resultado final impedirá una buena decisión, viéndose comprometida la seguridad de los ocupantes del vehículo y del resto de usuarios de la vía. No hay que menospreciar, además, la influencia que provoca el calor en nuestro equilibrio emocional, aumentando la agresividad y las conductas temerarias.
  • Tiempo de reacción: en el complejo proceso, previo a realizar la acción sobre el vehículo para evitar el riesgo, el tiempo de respuesta suele ser la clave para evitar los accidentes. El calor ralentiza el proceso alargando de forma peligrosa la respuesta procesada. Cuando la temperatura pasa de 21 ºC a 27 ºC, el tiempo de reacción se alarga un 22 %. En pruebas realizadas a 90 km/h, se recorren 25 y 41 metros respectivamente.
  • Respuesta motora: con calor nuestros movimientos serán más lentos, más imprecisos y de peor calidad y por tanto menos eficaces a la hora de evitar un siniestro.

La ciencia ha cuantificado el riesgo del calor con el aumento de la probabilidad de accidente de tal forma que a partir de una temperatura de 27 grados el riesgo de un accidente en el tráfico urbano aumenta en 11%, llegando al 25% cuando la temperatura sube a los 32 grados.

Seguridad vial

Desde AT Academia del Transportista y Ecodriver nos dan estas 10 recomendaciones para que el calor no derrita tu seguridad vial

  1. Beber con frecuencia: debemos reponer el agua que perdemos a través del sudor y anticiparnos a tener sed bebiendo líquidos sanos (agua o zumos).
  2. Realizar paradas con mayor frecuencia: para refrescarnos y evitar la fatiga y somnolencia.
  3. Usar el aire acondicionado o climatizador: pero con moderación ya que los grandes contrastes térmicos, cuando salgamos del vehículo, nos harán más vulnerables a padecer resfriados y dolores de garganta. Es suficiente con mantener la temperatura de nuestro habitáculo en torno a los 23 ºC.
  4. Comidas ligeras: ya que las comidas con alto contenido en grasas o calorías dificultan que nuestro organismo realice un buen control de la temperatura corporal y nos crean mayor somnolencia.
  5. Precaución con los pasajeros vulnerables: los pequeños y las personas mayores son más sensibles a los efectos del calor por lo que extremaremos su vigilancia evitando su exposición directa al sol (usando parasoles o cortinillas). Hay que evitar dejarlos en el vehículo cuando realicemos cualquier parada, la temperatura subirá de forma peligrosa. Las mascotas también entran en esta recomendación.
  6. Mantenimiento de los filtros y conductos de aire: no hacerlo nos pasará factura incrementando la fatiga ocular y haciéndonos respirar microorganismos patógenos.
  7. Gafas polarizadas: si hace sol debemos protegernos con gafas adecuadas.
  8. Vestuario: usar tejidos frescos y muy transpirables. Ojo con el calzado, las chanclas de playa y similares pueden ocasionarnos algún susto, además de la consiguiente multa si interfieren en la conducción.
  9. Horario: elegir las horas de menos calor para realizar los viajes largos.
  10. Circulando en moto: hay que recordar que el asfalto está igual de duro que en verano y que existe en el mercado equipamiento específico para esta época.

 

0 Comentarios