Se acercan a tu coche, lo levantan con un gato, cortan los dos tubos que hay por delante y por detrás del catalizador y se lo llevan en menos de dos minutos. Pero, ¿qué hacen después con los catalizadores robados?
El catalizador de un vehículo es un elemento fundamental y también una de las averías más comunes. Su reparación se sitúa entre 200 y 500 euros y es una tarea complicada que debe ser realizar por profesionales mecánicos.
Ya quedan atrás los tiempos en los que las varillas del aceite, las radios o los GPS eran los grandes deseos de los ladrones. Ahora los tiempos han cambiado y parece que los objetivos también, pues los ladrones se han vuelto más exquisitos a la hora de robar y han convertido al airbag en el principal objeto de sus deseos.
Borg & Beck ha lanzado al mercado un sistema antirrobo especialmente indicado para catalizadores. Según la propia marca, el robo de catalizadores ha aumentado un 50% en los últimos años, convirtiéndose en una de las piezas de coche más sustraídas.
Los motores de combustión interna, en su funcionamiento, generan residuos nocivos para la salud y el medio ambiente, aunque los coches también disponen de dispositivos capaces de reducir la peligrosidad de estos residuos.