Un informe de AEA revela que, aunque los madrileños han reducido su velocidad media y se han formulado un 36% menos de denuncias, los radares municipales siguen ingresando más de 4.500 euros por hora. La M-30 vuelve a concentrar la mitad de las multas registradas en Madrid.
Madrid es una de las ciudades con mayor número de radares y su poder recaudatorio es elevado. De hecho, según el último estudio de AEA los radares madrileños facturan casi 7000 euros a la hora.