La idea de Daimler de crear una marca del segmento del lujo y la exclusividad que compitiera contra marcas como Rolls-Royce o Bentley le salió cara a la compañía alemana: 300.000 euros de pérdidas por cada unidad de Maybach vendida.
La falta de ventas ha acabado con la marca Maybach: Su propietario, el grupo alemán Daimler, ha adelantado en casi un año el cese definitivo de la actividad de esta firma de superlujo.