El Gobierno francés ha establecido un sistema de puntos basado en cuatro criterios relacionados con la producción del coche eléctrico. Si el vehículo en cuestión no alcanza 60 puntos de 100 posibles, no obtendrá ayudas. Esta clasificación supondrá el fin de las subvenciones a muchos coches chinos, pero también a alguno europeo.
La startup alemana e.GO ha comenzado la fabricación de su primer coche urbano completamente eléctrico y que tiene en su precio, bastante económico, su mejor argumento.