¿Qué pasa cuando falla la geometría variable de un turbo?
Los turbos de geometría variable pueden modificar el flujo de gases que entran a la turbina. Y esa geometría variable, a veces, se atasca.
Los turbos de geometría variable pueden modificar el flujo de gases que entran a la turbina. Y esa geometría variable, a veces, se atasca.
Un turbo bien cuidado puede ahorrarte hasta 1.000 euros: sus averías son muy caras, pero un correcto mantenimiento puede alargar su vida en muchos kilómetros. Siguiendo estos consejos se puede conservar este elemento de la mecánica y así evitar (en la medida de lo posible) el paso por el taller.
En la actualidad, casi todos los vehículos diésel y algunos gasolina incorporan sistemas de sobrealimentación (turbocompresor) cuya misión es comprimir los gases que entran al motor y que el rendimiento de este sea el máximo.
Doble compresión, inyectores `inteligentes´ que saben cuánto combustible necesitas… Los futuros motores Volvo Drive-E intentan exprimir al máximo la clásica arquitectura de cuatro cilindros.
La búsqueda de la eficiencia ha llevado a los fabricantes a seguir la filosofía del downsizing, con la que se inclinan por motores de menor cilindrada pero con un turbocompresor que permitan las mejores cifras de potencia y prestaciones. Es por eso que un estudio calcula que, para el año 2017, el 40 % de los coches en circulación serán turbo.
Con la propuesta de Audi, el motor puede recurrir al compresor eléctrico para suplir la momentánea falta de empuje del turbocompresor normal, disponiendo de gran cantidad de par en todo momento.