¿Sabes cómo funciona el sistema de aire acondicionado del coche?

componentesaireacondicionado
¿Sabes cómo funciona el sistema de aire acondicionado del coche?
Juan Pedro Mateos-Aparicio
Juan Pedro Mateos-Aparicio

Ahora que llega el verano, el aire acondicionado es un elemento fundamental en un automóvil, pero... ¿sabes realmente cómo funciona?


Los fabricantes de vehículos incorporan nuevos sistemas para que la conducción sea lo más segura y confortable posible. Desde los primeros vehículos en los que no existía calefacción, hasta los sistemas de climatización actuales, han pasado unos cuantos años, consiguiendo sistemas en los que el conductor apenas tiene que preocuparse de regular la temperatura en el interior del habitáculo.

El primer experimento de aire acondicionado surgió en 1884 ideado por William Whiteley, el cual colocaba unos bloques de hielo en un recipiente ubicado en el techo del coche de caballos con un ventilador movido por el eje de las ruedas que impulsaba aire al interior. Posteriormente la marca de automóviles Packard sacó al mercado en el año 1939, el primer sistema de refrigeración real llamado «Serpentina de enfriamiento».

Durante un viaje, podemos pasar de un clima con una temperatura bajo cero, con lluvia, nieve… a incluso sol y calor, con lo cual, un buen sistema de ventilación, aire acondicionado o climatización, va a hacer que la temperatura en el interior del habitáculo sea la idónea y el aire se renueve constantemente.

El sistema de aire acondicionado está compuesto por una serie de componentes que, sincronizados entre sí, hacen que la temperatura en el interior de habitáculo sea notablemente inferior a la que hay en el exterior en tiempo caluroso o verano.

¿Sabes cómo funciona el circuito del aire acondicionado?

El compresor del aire acondicionado se encarga de aumentar la presión del líquido refrigerante, aspirando el fluido en estado gaseoso y a baja presión y comprimiéndolo para enviarlo al condensador para que se realice el cambio de estado gaseoso a estado líquido. Hay que destacar que el compresor tiene que aspirar y comprimir el fluido siempre en estado gaseoso y de no ser así se podrían producir averías en él.

El gas llega al condensador, que es un radiador que va colocado en la parte frontal del vehículo y siempre por delante del radiador del motor. Es el encargado de recibir el gas presurizado por el compresor y producir el cambio de estado de gas a líquido. El gas procedente del compresor llega a alta temperatura (en torno a 80-100 grados centígrados) y alta presión (sobre 10-20 bares).

En el condensador el fluido en estado gaseoso comienza a cambiar a estado líquido debido a la bajada de temperatura provocada por el aire que incide sobre el condensador por la marcha del vehículo y por los ventiladores que soplan aire sobre el mismo. Al final del condensador, el gas se ha convertido en líquido a la misma presión pero a una temperatura más baja y en torno a 50-60ºC.

funcionamiento aire acondicionado

Desde el condensador sale el fluido en estado líquido hacia el filtro deshidratador en el cual se filtran impurezas y restos de humedad que pudiera llevar el fluido en el interior del circuito.

Desde el filtro deshidratador, el fluido en estado líquido llega a la válvula de expansión que va situada a la entrada del evaporador y su misión es regular el paso de líquido refrigerante, controlar la expansión del fluido a alta presión y evitar que se produzca la congelación del evaporador.

Aire acondicionado

El fluido en estado líquido es pulverizado en el evaporador, que es un radiador mucho más pequeño que el condensador y de un tamaño parecido al radiador de calefacción o calefactor, el cual va colocado en el mueble de calefacción y es el encargado de enfriar el aire que lo atraviesa, produciendo el cambio de estado líquido a estado gaseoso del gas refrigerante. La válvula de expansión contribuye a este cambio de estado al pulverizar el líquido dentro del mismo.

Condensador aire acondicionado coche

Una vez pulverizado el líquido en el evaporador por medio de la válvula de expansión, el fluido que llega en estado líquido a una presión de entre 10-20 bares y una temperatura de 50-60ºC, pasa a estado gaseoso y la presión baja a 2-3 bares, siendo aspirado el gas por el compresor para volver a realizar el ciclo completo una y otra vez.

El circuito es regulado por una serie de presostatos y termostatos que van a hacer que el compresor funcione o deje de funcionar en función de la presión y de la temperatura que exista en el circuito y en cada una de las partes del mismo.

El termostato del sistema de aire acondicionado regula la temperatura en el interior del habitáculo, pudiendo ser activado manualmente como los más antiguos o de forma electrónica como los actuales. Es el encargado de activar o desactivar el embrague electromagnético del compresor, en función de la temperatura del interior del habitáculo. Su ubicación se encuentra dentro del habitáculo de los ocupantes.

Y los presostatos son elementos de seguridad que cortan la alimentación eléctrica del compresor en caso de presiones erróneas. Suelen ir montados a la entrada y a la salida del compresor, para la baja y alta presión.

Por último, destacar que el circuito de aire acondicionado debe ser lubricado interiormente y para ello se incorpora aceite lubricante especial para dicho sistema que hace que internamente todos los componentes se encuentren lubricados para evitar posibles averías por agarrotamiento o gripado del compresor o de la válvula de expansión.

Cuando se recarga el circuito de aire acondicionado con el gas correspondiente, se debe aplicar una pequeña cantidad de aceite para compensar el aceite que haya podido ser arrastrado al extraer el gas que pudiera tener el circuito al haberle realizado el vacío. Si todos los componentes del sistema están sincronizados y funcionan correctamente, podremos disfrutar de la temperatura idónea durante los viajes y desplazamiento con nuestro vehículo.