En los coches se emplea, principalmente, en las cajas de cambio

Valvulina: ¿Qué es y para qué sirve?

J. Couto:
J. Couto:
La valvulina es un tipo de aceite lubricante que, en automoción, se utiliza sobre todo en las cajas de cambio. Aquí te explicamos en qué se diferencia de otros tipos de aceite y sus necesidades de mantenimiento.

En un coche hay distintos tipos de sistemas y mecanismos, con funciones específicas. Por eso, lo normal es que acaba uno requiera un tipo de fluido. En el caso concreto de la valvulina, se trata de un aceite más viscoso del que se emplea por ejemplo en el motor, pues en los elementos de un sistema de transmisión, ya sea una caja de cambios o un diferencial, la fricción que se genera entre los engranajes provoca un aumento de la temperatura mucho más elevado que el que experimenta el aceite del motor.

Caja de cambio manual

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Para que os hagáis una idea, si el aceite del motor de un coche suele tener una viscosidad de 5W-50 ó 10W-40, en el caso de las valvulinas hablamos de índices SAE de viscosidad de 75-90 para las cajas de cambio, e incluso superiores para diferenciales de coches deportivos, por ejemplo. Es más, en las cajas de cambio de competición se emplean viscosidades de 75-140.

El nombre de valvulina procede de la marca Valvoline, que en su día era especialmente conocida por este tipo de lubricantes (hoy, Valvoline fabrica todo tipo de lubricantes, y hay multitud de marcas de lubricantes que también comercializan este tipo de aceite). Es el mismo caso de otros productos que han tomado el nombre de la marca que lo popularizó, como ocurre con Coca-Cola y los refrescos de cola.

En cuanto a su mantenimiento, y como ocurre con cualquier sistema del coche, lo mejor es consultar el libro de mantenimiento de nuestro coche para comprobarlo. En un coche, lo normal es que la valvulina se emplee en sistemas como la caja de cambios o los diferenciales. En muchos casos, la valvulina de la caja de cambios no requiere sustitución, y en los diferenciales, tampoco, salvo que sean autoblocantes de tipo LSD. Aun así, y dependiendo del kilometraje o del tipo de utilización, no estaría de más valorar su sustitución a partir de los 60.000 kilómetros, y siempre que antes sea valorado por un profesional.

En cualquier caso, si apreciamos pérdidas de valvulina en nuestro coche, lo normal es que, cuando se proceda a reparar esa fuga, aprovechen para poner valvulina nueva (no es un tipo de aceite especialmente caro). ¿Cómo detectar una fuga? Pues, como con cualquier otro mecanismo del coche, lo normal es que nos percatemos de la presencia de alguna gota en el suelo. La valvulina suele ser de color rojo (ojo, no siempre; por ejemplo, Motul o Red Line tienen una específica para cajas de cambio de competición de color azul claro), tiene un olor un tanto diferente al del aceite motor y, sobre todo, cuando lo tocas es fácil apreciar que es mucho más viscoso que el aceite.