Vídeo: todo lo que debes saber sobre los coches de GLP

Vídeo: todo lo que debes saber sobre los coches de GLP
Autofácil
Autofácil
Te explicamos el origen del GLP, las diferencias con el GNC, por qué estos coches tienen la etiqueta ECO, cuánto gastan, cuánto permiten ahorrar y cuánto cuestan tanto adaptados 'de serie' como modificando un vehículo de gasolina.

Con la electromovilidad ocupando los principales titulares, hay que destacar que el GLP, o gas licuado del petróleo, es uno de los combustibles alternativos más utilizados en el mundo. Poco a poco, se ha ido erigiendo como una opción de peso a la hora de comprar un coche. Principalmente, porque es más barato que el diésel y la gasolina y porque se beneficia de la etiqueta ECO.

Pero el GLP no es invento actual, sino que se comenzó a usar a principios del siglo XX. En el auge de la automoción, se descubrió que la gasolina sin refinar se evaporaba con facilidad debido a algunos elementos. En 1911, el químico estadounidense Walter Snelling fue capaz de separar esos elementos de la gasolina, los cuales eran gas propano y gas butano. Así, los licuó y, mediante la aplicación de presión, se creó el GLP.

Tras estandarizarse, el GLP sirvió para alimentar ferrocarriles en los Estados Unidos de los años 30, lo que derivó también en que se crearan las primeras plantas de procesado de GLP. Esto ha ido evolucionando hasta nuestros días. Por ejemplo, en Europa circulan 15 millones de vehículos, de los cuales 120.000 corresponden a España. Asimismo, hay más de 700 gasolineras con combustible GLP en nuestro país.

¿Qué ventajas tiene el GLP?

Una de las principales ventajas de usar el GLP es su precio. Suele costar un 45% menos que si echáramos gasolina. Actualmente ronda los 0,60-0,70 euros el litro. Además, la operación de llenado es casi tan rápida como echar gasolina. La diferencia radica en que debe fijarse correctamente la boca del surtidor para evitar fugas.

La contaminación que produce también es un factor clave. Y es que un vehículo impulsado por GLP emite un 15% menos de CO2 que un gasolina y hasta un 80% menos de óxidos de nitrógeno que un diésel. Por ello, se beneficia de la etiqueta ECO de la DGT que, entre otras cosas, permite la entrada a las zonas restringidas al tráfico y descuentos en las zonas de estacionamiento regulado. Por otro lado, un bloque GLP también va a sufrir un menos desgaste, ya que este carburante deja menos residuos en el interior del mismo.

Hay coches que se venden ya con el kit de GLP, pero en otros casos existen kits de conversión (suele tener un precio que ronda los 1.000 euros) y que se compone de inyectores adicionales, toma de llenado, vaporizador, red de tuberías, unidad electrónica de control, conmutador y depósito para el uso de gas. Así, podrán combinar ambas mecánicas para maximizar su autonomía y ser más limpios con el medio.

También hay inconvenientes

No todo son ventajas, ya que este tipo de mecánicas despliegan entre un 5 y 10% menos de potencia en comparación con un bloque gasolina estándar. El consumo también es más elevado, en torno a un 5 o 10% más, aunque sigue siendo totalmente viable debido al bajo coste del GLP.

En el caso de la instalación de un kit de conversión, debe hacerse en taller especializado para evitar problemas en un futuro cercano. Recuerda que el GLP es un carburante seco que no lleva aditivos, de modo que no va a lubricar el motor tan bien. El GLP depende de la gasolina por varios motivos: necesita arrancar siempre con este combustible y, hasta que el propio bloque no alcance temperaturas de 40 grados, no podrás pasar a GLP, ya que el vaporizador no trabajará correctamente.

Esta es sólo la punta del iceberg acerca del GLP. Si quieres saber más acerca de este carburante alternativo puedes ver el completo vídeo que ha realizado nuestro compañero Álvaro Sauras con todo lujo de detalles. Si estás pensando en pasarte al GLP o quieres saber cómo funcionan estos coches y cuanto puedes llegar a ahorrar, este es tu vídeo.

 

0 Comentarios