Cómo evitar que la arena y la sal dañen la carrocería de tu coche

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Person cleaning tire wheel with missing cap cover on parked car with man rubbing rusty hubcap with towel
Eduardo Alonso
Eduardo Alonso
La playa es el destino vacacional veraniego para tres cuartas partes de los españoles, una zona en la que la sal y la arena hacen mella en la pintura y la carrocería de los vehículos. Aunque pases sólo unos días en la playa, ¿cómo evitar que tu coche sufra daños?

La sal es un elemento corrosivo. Y mucho, además. Por eso, las personas que residen en lugares con playa, deben lavar su coche frecuentemente para evitar que la sal acabe por estropear la carrocería del mismo. Porque, además, no sólo se trata de la carrocería, sino también del chasis. Una carrocería oxidada es relativamente fácil de reparar, ya sea soldando apliques o directamente cambiando la pieza. Pero un chasis ya es harina de otro costal. Si se llega a corroer, el problema puede acabar con el coche en el desguace.

Aparte, ten en cuenta que hay otras partes de tu coche, también metálicas, que pueden verse afectadas por el salitre, como transmisiones, ejes, escape, suspensiones, frenos, llantas e, incluso, el propio motor. Y hasta los neumáticos. El óxido es en muchos casos letal para según qué elementos y según el grado de alcance.

Pero, ¿cómo puedes reducir las posibilidades de que la sal afecte negativamente a tu coche? Bueno, lo primero es lo más obvio: si vas a dejarlo varios días aparcado, procura elegir un sitio que esté lo más alejado posible de la costa. En caso de que eso no sea posible, entonces taparlo con una lona para coches no es mala idea. Estos accesorios los tienes disponibles desde apenas 40 euros en grandes superficies.

pistola lavado

Aparte, si se diese la situación en la que sufrieses algún golpe estando en la playa, aunque sea un roce pequeño, conviene que lo repares cuanto antes, puesto que la chapa expuesta se verá muy negativamente afectada con el salitre, oxidándose en cuestión de días. Hasta que lo puedas reparar, puedes cubrir el roce o golpe con un poco de cera protectora.

Y, por supuesto, en cualquier caso, una vez que vuelvas de vacaciones, lava el coche profundamente poniendo especial atención a los bajos del mismo, incluyendo frenos y suspensiones. También es bueno que limpies bien el interior, puesto que aunque ahí no hay muchas partes metálicas, la tapicería también puede dañarse fácilmente con la sal y la arena.

Lo normal es que, para un par de semanas al año que nuestro coche está expuesto a la sal, no suceda nada malo, pero limpiarlo a fondo una vez volvamos resulta crucial para minimizar riesgos. Otra cosa es que ya residas habitualmente cerca de la costa. En tal caso, debes aplicar los consejos de limpieza durante todo el año para evitar la molesta, fea y carísima de reparar corrosión en un coche.