Ford Explorer 2020: un modelo con 30 años de historia y seis generaciones

Ford Explorer 2020: un modelo con 30 años de historia y seis generaciones
Pablo J. Poza
Pablo J. Poza

El Ford Explorer estuvo a la venta en España entre 1995 y 2001, pero su historia es mucho más amplia. Aprovechando su regreso a nuestro país, te contamos cómo son sus seis generaciones.


Hace unas semanas pudimos probar el nuevo Ford Explorer por primera vez. Te lo contamos aquí y podrás leerlo más en profundidad en el número 237 de Fórmula TodoTerreno, que estará a la venta a mediados de diciembre. Se trata de un modelo que nos ha dejado muy buen sabor de boca y, aprovechando su trigésimo cumpleaños, hemos querido repasar cómo ha cambiado este SUV americano a lo largo de estas tres décadas.

El nuevo Ford Explorer 2020 a prueba: híbrido, con 457 CV y un precio razonable

1990: Ford Explorer I (UN46)

La historia del Ford Explorer comienza en EE.UU. en marzo de 1990, con el nacimiento de la primera generación de un modelo llamado a competir contra los coetáneos y rudos Chevrolet S-10 Blazer y Jeep Cherokee. Aquel primer Explorer reemplazaba al Ford Bronco II, se basaba en el chasis del Ford Ranger americano, y era un modelo compacto, con una longitud de 4,43 metros (para la carrocería de tres puertas) y 4,68 metros (para el cinco puertas).

Curiosamente, el único motor disponible era un V6 de cuatro litros de la familia popularmente conocida como Cologne o Colonia (por la ciudad alemana donde se producía), la misma familia de los populares 2.0, 2.3, 2.8 y 2.9 que desde 1965 montaron los Ford Taunus, Granada, Capri, Sierra y Scorpio, si bien la versión de 4,0 litros, que entregaba por aquel entonces 155 CV y unos 300 Nm, no llegó a montarse en ningún vehículo europeo.

1994: Ford Explorer II (UN105/150)

La segunda generación del Ford Explorer llegó a España en 1995, un año después de comenzar a venderse en EE.UU., y estuvo a la venta hasta principios de 2001. Se trataba de una profunda evolución del anterior modelo, con idéntico chasis y una carrocería rediseñada, lo que le sirvió para crecer hasta los 4,53 metros (tres puertas) y 4,84 metros (cinco puertas). El motor V6 fue evolucionando hasta entregar 213 CV y 344 Nm, y convivió con un V8 de cinco litros para quienes querían mayores prestaciones y capacidad de remolque.

Esta generación supuso además el inicio de la comercialización de un modelo mellizo: el Mercury Mountaineer, así como de un derivado pick up llamado Ford Explorer Sport Truck. Tras la retirada del mercado de esta segunda entrega, el Explorer dejó de venderse en nuestro país.

2000: Ford Explorer III (U152)

La tercera generación, que comenzó a desarrollarse en 1995, suponía un cambio de filosofía. El objetivo ahora era el Lexus RX, y también estaba en el punto de mira el Volkswagen Touareg, así que se abandonaron el chasis del Ford Ranger y su eje trasero rígido y se diseñó un nuevo bastidor de largueros con suspensiones independientes en las cuatro ruedas, solución un tanto atípica que también emplearía la coetánea primera generación del Mercedes GLE (por entonces Mercedes Clase M o ML).

Así, en enero de 2000 empezaba a venderse un vehículo de 4,81 metros que no estaría ya disponible con carrocería de tres puertas (aunque simultanearía sus primeros años con el Ford Explorer corto de la anterior generación). El motor V6 4.0 europeo, de 213 CV, se simultaneó con un V8 americano modular de 4,6 litros y 239 CV, más moderno que el anterior 5.0.

2000: Ford Explorer IV (U252)

Tras una vida realmente efímera de la tercera generación, cuyos famosos problemas con los neumáticos Firestone Wilderness aceleraron su jubilación, en julio de 2005 comenzaba a comercializarse la cuarta entrega de la saga, con nuevo chasis en escalera, más rígido y fabricado por Magna (el anterior lo estampaba y soldaba Tower Automotive), suspensiones traseras rediseñadas y abundante equipamiento de seguridad (ESP y control de presión de neumáticos) incluido entre la dotación de serie. La carrocería crecía hasta los 4,91 metros, y bajo el capó se ofrecían el V6 4.0 europeo y un V8 4.6 derivado del Ford Mustang que entregaba nada menos que 292 CV.

2010: Ford Explorer V (U502)

En diciembre de 2010, la quinta generación introducía por fin la carrocería autoportante, que superaba ya los cinco metros, y suponía un giro definitivo hacia el asfalto. Su desarrollo se produjo en la época en la que Ford era también propietaria de Land Rover, por lo que esta generación comparte algunas soluciones técnicas con el Range Rover L322, si bien el Ford Explorer empleaba una arquitectura de motor transversal y tracción delantera o total.

El motor básico en el momento del lanzamiento era un V6 Duratec 3.5 (atmosférico), de 290 CV, al que se sumaron, paulatinamente, tres miembros de la familia EcoBoost (sobrealimentados por turbocompresor): un 2.0 de 240 CV, un 3.5 V6 de 365 CV y un 2.3 de 280 CV que reemplazaba al 2.0.

2019: Ford Explorer VI (U625)

Finalmente, en mayo de 2019 comenzaba la producción de la sexta generación (U625), con carrocería (autoportante) de 5,05 metros, regreso al más lógico esquema de motor longitudinal y tracción trasera o total, y motores EcoBoost 2.3 con 300 CV como versión de acceso, una variante híbrida con motor 3.3 V6 atmosférico y 318 CV de potencia combinada, un EcoBoost 3.0 con 365 CV para las versiones estándar y 400 CV para las ST, así como el recientemente desarrollado PHEV de 457 CV de potencia combinada que acaba de iniciar su vida en nuestro mercado.

 

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