Conducir deshidratado puede ser tan peligroso como hacerlo bajo los efectos del alcohol. Así de contundente es la afirmación de la Fundación CEA, que aconseja a los conductores sobre cómo se debe actuar dentro del vehículo en el periodo estival para combatir las olas de calor sin que nuestra seguridad en la carretera se vea afectada.