Aunque no gustará a los puristas, tiene sentido: en la séptima generación del ahora llamado Mercedes-AMG SL hay una motorización 2.0 turbo de cuatro cilindros. Pero es potente, y además tiene etiqueta ECO.
Bajo el largo capó de este elegantísimo Mercedes-AMG se aloja un poderoso bloque V8 que suena a las mil maravillas y corre mucho más de lo políticamente correcto. Veamos qué tal va.
La espectacularidad estética exterior del Mercedes-AMG SL se traslada sin duda al interior, donde además el ambiente de lujo acaba por ponerte en la piel de un multimillonario.