SEOPAN, la asociación de constructoras y concesionarias de infraestructuras, quiere que los conductores españoles paguen por cada kilómetro recorrido en las autovías gratuitas para que la conservación sea la adecuada. Alegan que “en Europa ya se hace” y que los extranjeros usan nuestras carreteras sin contribuir.
El valor de esta tecnología reside en la capacidad de las grandes carreteras para aprovechar las vibraciones, gradientes de temperatura, radiación electromagnética, iluminación… para crear energía.