El ciberataque que paralizó durante semanas la producción de Jaguar Land Rover ha dejado un agujero multimillonario en la economía del Reino Unido. Más de 5.000 empresas se han visto afectadas y el golpe pone en riesgo la ciberseguridad del sector automovilístico europeo.
El grupo automovilístico Stellantis ha confirmado un acceso no autorizado en la plataforma de un proveedor externo que gestiona parte de sus servicios de atención al cliente.
Un ciberataque de gran envergadura ha sacudido los cimientos de Jaguar Land Rover. El incidente ha obligado a la compañía a detener producción y ventas.
La era digital ha revolucionado el transporte, pero también ha abierto la puerta a un nuevo tipo de delincuencia: los ciberataques remotos contra flotas.