La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) se ha quejado de la gran cantidad de llamadas a revisión que emiten los fabricantes de automóviles, tras el caso de la semana pasada, protagonizado por los airbags de cuatro marcas japonesas.
La organización de consumidores europea BEUC ha reclamado que, en aras de que los ciudadanos puedan desplazrse de forma económica, los fabricantes de automóviles tengan que cumplir un objetivo de emisiones de 70 gramos de CO2 por km para dentro de doce años.