Desde el Rover 2000 que inauguró el palmarés en plena euforia industrial europea hasta el Mercedes CLA que anticipa una nueva era eléctrica y digital, el premio Car of the Year en Europa -COTY- ha sido mucho más que un galardón: ha funcionado como un termómetro preciso de las prioridades tecnológicas, sociales e industriales del automóvil en cada época.