El 18 de septiembre de 2015, Volkswagen fue acusado en EE.UU. de trucar millones de coches para falsear las emisiones. Nacía el Dieselgate que cambiaría el rumbo de la industria automovilística.
Ferdinand Piëch, uno de los grandes ‘capos’ de la industria automovilística alemana, dimitió como presidente del Consejo de Vigilancia del consorcio Volkswagen, secundado por su esposa. La dimisión fue la consecuencia de diferencias con el presidente de la compañía, Martin Winterkorn.