Mide 4,05 metros, 24 cm menos que un Countryman

Concept Aceman: el Seat Arona eléctrico de Mini

10 Concept Aceman: el Seat Arona eléctrico de Mini
Fotos: Mini Concept Aceman
Miguel Tineo
Miguel Tineo
Mini acaba de mostrarnos el Concept Aceman, un prototipo que nos anticipa las formas de un modelo que debería ver la luz a lo largo de 2023 en su versión definitiva y que se situará como el SUV más pequeño de la marca.

Aunque pueda parecer que es más pequeño de lo que en realidad es, el Mini Countryman es un modelo casi tan grande como Seat Ateca, pues con sus 4,29 metros de largo se queda a tan sólo 9 cm del modelo español.

Y, dado que una de las características básicas de los modelos de la marca de origen británico (aunque ahora esté en manos de BMW) siempre ha sido ser lo que dice precisamente su nombre, no tenía mucho sentido que faltase un SUV por debajo del Countryman, capaz de rivalizar por tamaño con modelos como los VW T-Cross y T-ROC o el Audi Q2, pero también con Hyundai Kona, Ford Puma, Renault Captur, Seat Arona, Mazda CX-3

Mini Concept Aceman 4

La solución a este pequeño problema llegará a lo largo de 2023, año en el que debería ver la luz la versión definitiva del Concept Aceman que acaba de presentar Mini. De momento, y además de las fotos, lo único que sabemos es que se trata de un SUV de cinco puertas y 4,05 metros de largo, dos características que no deberían variar demasiado cuando llegue la versión real.

Este concept tiene 1,99 metros de ancho, algo que se nos antoja demasiado para un modelo de carácter urbano (es lo que mide un Audi Q8, y creedme: se nota mucho cuando las calles se estrechan…). Su altura es de 1,59 metros, que ya es un dato más normal para un modelo de este tipo.

En el interior, y bajo su futurística apariencia, se adivina un habitáculo de cinco plazas con un maletero que no debería tener menos de 350 litros bajo ningún concepto. En el centro del salpicadero vemos una gran pantalla circular, que sin duda dejará su hueco a un sistema similar al que emplean ahora los demás modelos de Mini y que es una de las señas de identidad del coche desde sus orígenes.

En cuanto al apartado mecánico, Mini se limita a decir que es un modelo eléctrico. A partir de ahí, echemos a volar nuestra imaginación. Por tamaño y planteamiento, lo más lógico es que comparta tanto la plataforma como la gama de motores (o, al menos, una parte) del actual Mini de tres puertas. Eso significa que la versión eléctrica debería denominarse Cooper SE, con una potencia que podría rondar los 184 CV del Mini Cooper SE actual y cuya autonomía eléctrica debería ser al menos similar a los 234 km que ahora homologa el SE de tres puertas.

Sin embargo, y pese a la cruzada en favor de la electrificación que está tomando el Grupo BMW, nos cuesta creer que ese aceman vaya a prescindir, al menos de inicio, de motores de combustión. ¿Diésel? El Mini de tres puertas ya no lo ofrece, pero dado que el Aceman tiene un planteamiento más familiar y viajero, un 2.0 D de 116 CV como el que ofrece el BMW 116d no sería ninguna locura.

¿Gasolina? Emplear las versiones de 102 y 136 CV del 1.5 Turbo tricilíndrico que llevan el One y el Cooper ahora mismo serian dos opciones bastante lógicas, e incluso nos cuesta imaginar que no haya una variante Cooper S con el 2.0 Turbo de 184 CV dada la filosofía deportiva que acompaña siempre a los Mini.

Incluso tampoco sería descabellado pensar en una variante JCW de ese mismo motor con 231 CV, pero eso, teniendo en cuenta cómo se están poniendo las cosas por el tema de las emisiones, quizá sea más difícil de ver…

No faltarán versiones con cambio automático de doble embrague y siete marchas, y al menos alguna de las mecánicas de acceso podrían ofrecerse con caja manual. ¿Tracción total? Teniendo en cuenta que esta plataforma es la del Countryman pero recortada, y que contará con un eje trasero de tipo multibrazo, técnicamente sería posible contar con versiones 4×4. Ahora bien, eso aumenta mucho las emisiones y, quizá, este no sea un modelo pensado para ir mucho más allá de la urbe, por lo que quizá, no tendría demasiado sentido. We will see, que dicen los británicos.