Desde el 10 de noviembre

Los coches de carsharing de Zity se blindan contra el coronavirus

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Los coches de carsharing de Zity se blindan contra el coronavirus
Enrique Espinós
Enrique Espinós

Los 800 vehículos de carsharing de esta compañía que operan en Madrid incluyen, desde el pasado 10 de noviembre, un novedoso revestimiento químico que destruye el virus y que se mantiene activo durante hasta 30 días.


Zity es la primera empresa de carsharing que ofrece una solución de neutralización contra el coronavirus, al impregnar, mediante nebulizadores eléctricos, tanto el interior como el exterior de sus vehículos con un desinfectante que neutraliza el virus.

Este producto, denominado Long Clean Surface, ha sido creado por un equipo de químicos y biólogos de la empresa Ditecpesa, una filial de la compañía Ferrovial, a su vez socia en Zity. Pero lo realmente novedoso es que el LCS, que actúa como cualquier desinfectante o líquido hidroalcohólico (atacan la membrana exterior del virus y lo destruyen) se adquiere a las superficies «a nivel molecular», por lo que penetra en las distintas superficies (ha sido probado sobre vidrio, acero, textiles y plásticos) y permanece activo hasta 30 días.

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Este desinfectante, inocuo para el ser humano, «lo hemos probado exhaustivamente y previamente a su aplicación con Zity reales y, también en distintas piezas sueltas», declara Javier Mateos, CEO de la compañía.

La aplicación de esta producto, que ya se ha realizado en toda la flota y «que lleva unos 30 minutos por vehículo», señala Mateos, permite a la compañía «suprimir al máximo el riesgo de contagio a través de la superficie de nuestros coches en la totalidad de los trayectos ya que garantiza la desaparición del virus en las superficies tratadas». De hecho, Mateos señala que este desinfectante «aguanta bastante más» que los 30 días, pero han limitado su duración por «seguridad» y, por eso, la aplicación del producto se realizará en cada vehículo «cada 3 o 4 semanas, en función de nuestra operativa».

Esta medida se suma a la limpieza y desinfección de cada coche, «que se lleva a cabo cada 2 o 3 días» pero ojo, porque no implica la desaparación de la obligatoriedad para los usuarios de Zity de llevar la mascarilla puesta mientras ocupen estos vehículos.

Comunicación por medios digitales y pegatinas

Zity coronavirus

Para que los 370.000 usuarios registrados en Zity estén al tanto de esta nueva medida de seguridad, Zity lanzará mensajes a través de su propia app y web (zity.eco), pero también a través de las redes sociales. Además, todos los coches contarán, en su exterior, con un distintivo COVID Free que incluirá un QR con más información sobre esta solución.

Tan seguros están en Zity de la eficacia de su producto que, tras su aplicación en la flota de Madrid, están a la espera de que Ferrovíal homologue esta solución en Francia para aplicarlos a los 500 coches de Zity que ya operan en París. Además, se espera que el LCS, con multiples aplicaciones en los campos de sanidad, movilidad e industria, sea comercializado en breve por Ferrovíal.

El LCS forma parte del proyecto CD Clean, que se incluye dentro de las iniciativas desarrolladas por la Unión Europea en colaboración con instituciones de diversos países europeos, y con la participación del Instituto Europeo de Innovación y Tecnología para luchar contra la pandemia del COVID 19. Además, también forma parte de esta propuesta el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), que depende del Ministerio de Ciencia y Tecnología de nuestro país.

Los trayectos, más rápidos tras el coronavirus

Pese a la crisis del coronavirus y el temor al contagio, Zity está funcionando actualmente al «60 ó 65%» respecto al volumen de trayectos por coche y día de hace un año, explica Mateos, que con esta solución entiende » que vamos a ser la primera alternativa en el carsharing», aunque reconoce que será muy complicado «cuantificar el posible aumento». «El usuario confía en nuestro servicio, mantiene Mateos, algo que explica que los trayectos medios no han variado en exceso pese a la pandemia, manteniéndose en «unos 10 km». A cambio, Mateos reconoce que la duración de los mismos ha pasado de «una media de 25 ó 30 minutos» a otra de «20 a 25 minutos», algo que achaca a la menor densidad de tráfico en Madrid.