Multará durante estas vacaciones

Pegasus: El helicóptero-radar de la DGT

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Pegasus recurre a la última tecnología para medir la velocidad de los conductores desde el aire
Autofacil
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La Dirección General de Tráfico anunció ayer sus planes para el dispositivo de la Operación Salida, y sorprendió con la presentación del helicóptero Pegasus: El primer radar aéreo del mundo.


El Pegasus se estrenará esta misma Semana Santa, y se centrará en medir la velocidad de los conductores en carreteras secundarias sin separación entre los dos carriles, donde es más difícil colocar un radar tradicional. Su tecnología procede de la industria militar y la aeroespacial. La DGT y la empresa Wescam han invertido seis años en el desarrollo de este aparato.

Reconocerlo desde tierra no es fácil. El helicóptero luce los mismos colores que cualquier otro de la DGT. No obstante, el radar, instalado en el brazo de uno de los laterales del aparato, es visible. Se compone de dos cámaras: Una detecta la posición del vehículo en todo momento y otra actúa como zoom, para poder leer la matrícula, hacer la foto y registrar cualquier otro parámetro necesario para imponer la sanción. El sistema informático de Pegasus calcula la velocidad a la que circula el vehículo en base a los datos recogidos. Aunque no estén presentes físicamente, los agentes de la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil conocen el límite de la vía en la que Pegasus está operando a través del propio helicóptero. El procedimiento sancionador sigue los mismos pasos que en el caso de cualquier otro radar fijo. Además, Pegasus captará todas las infracciones que con frecuencia se han detectado mediante helicópteros: Cambios de carril antirreglamentarios, conducción en sentido contrario, adelantamientos ilegales, etc.

Situándose a 300 metros de altura, el helicóptero-radar de la DGT es capaz de detectar infracciones en un radio de un kilómetro, y puede registrar velocidades de hasta… ¡360 km/h!. El sistema puede llegar a funcionar durante dos horas de vuelo. El Centro Español de Metrología se ha encargado de homologarlo, y la DGT asegura que su coste ha sido similar al de cualquier radar fijo -para los que puede oscilar entre 60.000 y 170.000 euros-.