Beber sale caro al volante: puede costarte una vida y 134 mil euros
Tomar una sola cerveza antes de conducir podría salir carísimo, y no solo en términos económicos
Tomar una sola cerveza antes de conducir podría salir carísimo, y no solo en términos económicos
Tráfico incide, una vez más y con su última campaña de verano, en el problema del alcohol al volante. No en vano, la siniestralidad ha crecido un 6 % respecto al año pasado.
En 2020 murieron 597 conductores en accidentes en carretera, a los que el Instituto Nacional de Toxicología ha realizado autopsias, desvelando que hasta un 48,7 % había consumido alcohol, drogas o psicofármacos; un 3,2 % más que en 2019.
El Tribunal Constitucional ha dado la razón a la Dirección General de Tráfico al avalar la constitucionalidad de los artículos de la Ley de Tráfico que regulan la conducción con presencia de drogas en el organismo.
La Guardia Civil de tráfico detuvo el pasado fin de semana a un conductor en la provincia gallega de Pontevedra por dar positivo en todas las drogas posibles tras someterle a un control de alcoholemia y drogas.
Durante la última campaña de control de consumo de alcohol y/o drogas al volante, más de 300 conductores han sido detectados diariamente al volante de sus vehículos tras haber bebido alcohol o consumido drogas.
Hace unas semanas, surgió en las redes sociales un rumor que hacía alusión a una nueva medida de la DGT por la que los copilotos también estarían obligados a pasar el control de alcoholemia. ¿Verdad o mentira?
Conducir bajo los efectos del alcohol es una de las principales causas de accidentes de tráfico en España y es por eso que las autoridades de tráfico cada vez son más exigentes con el control de los conductores infractores.
Desde esta semana y hasta el próximo domingo 11 de junio, la Dirección General de Tráfico pone en marcha una campaña especial control de control de alcohol y drogas al volante.
El pasado fin de semana, la Guardia Civil de Tráfico detuvo en hasta tres ocasiones a un mismo conductor de un turismo que circulaba desde Castellón a Madrid bajo los efectos del alcohol y drogas.