La alemana Sealander es un remolque ligero de fibra de vidrio que se bota por una rampa y se mueve con un fueraborda de 5 CV. Cuesta 39.750 euros con el motor aparte y encaja en el supuesto español que exime de título náutico.
SealVans es una empresa turca que acaba de lanzar una caravana que, además funcionar como una, también es… un pequeño yate. Disponible en dos versiones (de 4,2 y 7,5 m de eslora), en el agua se puede mover con un motor térmico Honda de 50 CV o con propulsión eléctrica.