Los carburantes convencionales, con una combustión imperfecta, dejan residuos en partes clave del motor, como las válvulas de admisión, los inyectores y los escapes. A medida que estos residuos se van acumulando, la combustión se hace aún menos eficiente, y el motor necesita más cantidad de carburante para proporcionar el mismo resultado.
En la reunión mantenida por el Ministro de Industria, José Manuel Soria, con las principales operadoras españolas, fue imposible convencerlas de que redujeran los precios de los carburantes. Si no lo hacen el Gobierno tomará medidas por su cuenta.