Pese a que una de las ventajas de los coches eléctricos es también la reducción de la contaminación acústica, ahora la ley ha decidido que este tipo de vehículos emitan ruido por razones de seguridad.
Un grupo de investigadores suecos han realizado un estudio observacional en una gran muestra de la población y con seguimiento durante años para averiguar qué efecto tiene sobre la grasa de la tripa el ruido. La principal conclusión es que el ruido del tráfico por carretera está vinculado a un mayor riesgo de grasa en la zona abdominal.