Los fabricantes de automóviles invierten millones en establecer récords cada vez más extravagantes y alejados de cualquier utilidad práctica. Desde un coche derrapando 17 kilómetros sobre hielo hasta un eléctrico que presume de autonomía a velocidad de paseo, la industria parece más preocupada por titulares llamativos que por demostraciones reales que influyan en el consumidor.
Su creación se llama Mythen y es un coche de carreras totalmente artesanal equipado con un motor eléctrico de 321 CV y un peso de sólo 140 kg que es capaz de hacer el 0 a 100 km/h en menos de un segundo.
Doce pilotos, dos Astra 2.0 CDTI en la pista circular de Millbrook y un desafío: marcar 18 récords de velocidad en 24 horas. La media, tras una cabalgada de 4.800 kilómetros con el pie en la tabla fue impresionante: 201 km/h. Sólo faltan las bendiciones de la FIA para poder declarar el resultado como Récord Mundial.
Un Fiat Panda ha permitido a dos conductores británicos marchar desde Ciudad del Cabo (República Surafricana) hasta Londres (Gran Bretaña) sin detenerse ni una sola vez.
Un Jetta con motor híbrido ha conseguido superar los 300 km/h de velocidad punta, una proeza con la que Volkswagen ha batido el récord de velocidad entre los híbridos con su cilindrada.
La barqueta TMG EV P002 ha batido el mejor tiempo de un vehículo eléctrico en el Nordschleife, el cual fue establecido en 2011 por … la TMG EV P001. Su mayor novedad está en el sistema de recarga de su batería.
Este fin de semana se celebró en Silverstone una nueva edición de los Ferrari Racing Days, que este año tenía un objetivo marcado: Reunir a más de mil Ferraris en un sólo circuito. Al final, con 964 participantes, se quedaron a las puertas de conseguirlo.