La Asociación Global de Fabricantes ha pedido a la NHTSA estadounidense -agencia de seguridad en carretera, equivalente a la DGT– que el sonido que alerte adecuadamente a los peatones de la presencia de un vehículo eléctrico no sea tan alto como para acabar con su bajo nivel de sonoridad.
Cada vez se venden más coches híbridos y eléctricos en Estados Unidos, y a las autoridades del país les preocupa que no hagan ruido al circular por las zonas urbanas ya que, al no oirlos, se convierten en un peligro para los peatones.