Caducidad combustible plazos

En 2035 habrá más eléctricos. ¿Bajará la gasolina? ¿Subirá la electridad?

En 2035, se supone que se consumirán 12 millones de combustible menos cada día. ¿Qué pasará con el precio de la gasolina? ¿Y la electricidad?

En 2035 habrá millones de coches eléctricos circulando por todo el mundo. Y eso va a cambiar muchas cosas. Desde la demanda de petróleo hasta el precio de la gasolina o el diésel que pagamos en España. Pero, ¿significa eso que los carburantes van a bajar? ¿Y qué pasará con el precio de la luz? Aquí te explicamos todo lo que debes saber.

Según la Agencia Internacional de la Energía (IEA), el avance del coche eléctrico va a suponer un cambio histórico: en 2035 se dejarán de consumir más de 12 millones de barriles de petróleo al día. Es una cifra enorme. Equivale a casi el 12 % de toda la demanda mundial actual de crudo. Ese petróleo ya no será necesario porque cada vez más coches funcionarán con electricidad en lugar de con gasolina o gasóleo.

Ahora bien, eso no significa automáticamente que el litro de combustible vaya a ser más barato. En realidad, que bajen los carburantes en España no depende solo del petróleo. Hay muchos factores que influyen en el precio final que pagamos en la gasolinera.

Para empezar, en España más del 50 % del precio del combustible son impuestos. Incluso si el petróleo se abarata mucho, esa parte del precio no cambiará, salvo que el Gobierno decida reducir los tributos, algo muy poco probable. Además, al precio del barril hay que sumarle los costes de refinado, transporte, almacenamiento, distribución y márgenes de beneficio de cada agente de la cadena. Todo eso también forma parte del precio del litro de gasolina o del gasóleo, según sea el caso.

precio de la gasolina gasolinera 7 BP

Un precio muy volátil

Tampoco hay que olvidar que el precio del petróleo es muy volátil. Puede bajar por una menor demanda mundial, pero también subir por una guerra, un recorte de producción por parte de la OPEP o por tensiones en el mercado del gas natural. A largo plazo, la bajada de la demanda puede ejercer una presión a la baja sobre el precio del crudo, pero eso no garantiza precios bajos en los surtidores.

Otro punto importante es la demanda interna. Aunque cada vez se venden más eléctricos, en España todavía suponen una parte pequeña del parque móvil. En 2025, menos del 10 % de los coches en circulación son eléctricos o híbridos enchufables. En 2035 habrá muchos más, pero seguirán conviviendo con millones de coches de gasolina y diésel. Es decir, la demanda nacional de carburante seguirá siendo alta durante muchos años. Por tanto, no parece realista esperar una caída fuerte y rápida del precio del combustible.

El precio de la electricidad

¿Y qué pasa con la electricidad? ¿Será más cara si millones de coches se cargan cada día? Aquí la respuesta es más positiva. Todo dependerá de cómo se gestione el sistema eléctrico, de cuánta energía venga de fuentes renovables y de cómo y cuándo se carguen esos coches.

Si en 2035 hay unos cinco millones de coches eléctricos en España, la demanda total de electricidad aumentará un 5 % o 6 %. Es una subida importante, pero no dramática. Se puede asumir sin problema si hay buena planificación y se siguen instalando renovables como la solar o la eólica.

En este punto, España parte con ventaja. Es uno de los países con mayor capacidad fotovoltaica instalada, y se espera que esa capacidad se duplique en los próximos diez años. Si la electricidad para los coches viene en su mayor parte de fuentes renovables, no solo será más limpia, sino también más barata. Las energías renovables tienen un coste marginal muy bajo, y por eso ayudan a contener el precio del kilovatio hora.

En cambio, si la demanda obliga a activar centrales de gas en los momentos de más consumo, los precios pueden dispararse. Lo vimos en 2022, cuando el precio del gas marcó récords y encareció la factura eléctrica durante meses.

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La clave está en el horario

Por eso es tan importante el momento en que se cargan los coches. Según datos de Red Eléctrica Española, la mayoría de los usuarios cargarán sus vehículos por la noche, entre las 23:00 y las 07:00. Esas son las horas de menor demanda en la red, y también las más baratas. Además, las tarifas eléctricas ya ofrecen precios mucho más bajos durante la noche, lo que favorece una carga más económica.

Otro avance que podría ayudar a contener los precios es la tecnología Vehicle-to-Grid. Con ella, los coches eléctricos no solo consumen electricidad, sino que pueden devolverla a la red cuando no se están usando. De este modo, actúan como pequeñas baterías móviles que ayudan a estabilizar la red y evitan que suban los precios en momentos de mucha demanda. Se espera que esta tecnología esté ampliamente disponible en 2030, y que sea habitual en muchos modelos en 2035.

En resumen, todo apunta a que el precio de la electricidad no se disparará por el aumento de los coches eléctricos. Si se hace una buena gestión del sistema eléctrico, se aprovecha la carga nocturna y se sigue apostando por las renovables, el coste del kilovatio hora podrá mantenerse estable. Incluso podría bajar si hay abundancia de producción limpia y barata.

Hoy día, moverse con electricidad puede ser unas tres veces más barato

A día de hoy, cargar un coche eléctrico puede costar entre 3 y 6 euros cada 100 kilómetros, dependiendo del precio de la luz y del tipo de carga. En comparación, un coche de gasolina puede costar entre 9 y 12 euros cada 100 km. En 2035, esa diferencia seguirá existiendo si se cumplen las previsiones actuales.

Entonces, ¿bajará el precio de la gasolina en 2035? No parece probable. Aunque se consuma menos petróleo en el mundo, el precio en España seguirá marcado por los impuestos y otros factores. Y aunque el crudo baje, eso no siempre se traslada al surtidor.

¿Subirá el precio de la electricidad? Tampoco es lo más probable. Si todo va según lo previsto, cargar un coche eléctrico seguirá siendo más barato que llenar un depósito, y sin grandes sorpresas en la factura de la luz.

La clave de todo será cómo se planifique el sistema energético. Si España sigue invirtiendo en renovables, digitaliza la red y promueve el uso inteligente de la electricidad, los coches eléctricos no solo serán más limpios, también ayudarán a mantener los precios estables. Y eso beneficiará a todos los conductores, incluso a los que aún no se hayan pasado al coche eléctrico.

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