Qué debes saber antes de comprar una batería de coche

istock 1 2
Qué debes saber antes de comprar una batería de coche
Autofacil
Autofacil

Una batería en buen estado es imprescindible para que un coche afronte el invierno con garantías. Te damos las claves para elegir con mejor criterio.


Qué tipos de baterías existen

Normal

Una batería ‘convencional’ es ideal para coches que carezcan de función Stop&Start, especialmente si son antiguos (por ejemplo, más de 10 años), se recorren muchos kilómetros en carretera (la batería sufre menos que circulando en ciudad) y el coche duerme en garaje (no está expuesto a temperaturas extremas). Esta clase de batería ronda los 75 euros.

Mejorada

Son las que lucen las siglas EFB en la etiqueta, que significan Enhanced Flooded Battery. Estas baterías ‘mejoradas’ son capaces de soportar descargas más profundas y frecuentes que las convencionales, y representan una solución intermedia (y más barata; unos 120 euros) entre estas y las AGM para coches con sistema Stop&Start.

AGM

Los coches con Stop&Start y alternador inteligente (que sólo recargan la batería cuando se circula sin pisar el acelerador; es decir, en retención) usan baterías AGM, que emplean un electrolito especial y soportan descargas más profundas. Son más caras (unos 175 euros) y tras su sustitución es posible que haya que resetear el sistema en un taller (compruébalo consultando el catálogo de Bosch).

Cómo elegirla

como elegir batería

Los coches modernos pueden llevar varias baterías (por ejemplo, una de 48 o de 250 voltios para el sistema híbrido), pero la que puede reemplazar el usuario (y la responsable de que el coche no arranque) es la de 12 voltios, una tensión lo bastante baja como para poder manipularla sin riesgo de electrocución.

Los cuatro parámetros para elegir una batería de repuesto son la capacidad (muy relacionada con la longevidad, se mide en Ah), el amperaje máximo (determina la fuerza que puede hacer el motor de arranque para poner en marcha el propulsor, se mide en A), las dimensiones y el tipo (ver derecha). La capacidad y el amperaje máximo deben ser similares o superiores a los de la batería que ya tiene tu coche (aunque a mayor capacidad, mayor coste…). Y por supuesto, la nueva batería debe caber en el hueco de la vieja. Una batería con menores prestaciones serviría para arrancar tu coche… pero, si le falta amperaje, tendrá dificultades para hacerlo con mucho frío. Y si además le falta capacidad, tenderá a morir antes de tiempo (una batería nueva debería durante, al menos, cuatro años). El catálogo de Bosch o el buscador de Varta son de gran ayuda.

Diagnóstico y cambio

batería vieja

Siempre que el coche no arranca, surge la duda de si el problema está en la batería o en el alternador, que es el mecanismo responsable de mantenerla cargada. En este segundo caso, cambiar la batería no servirá de nada: el coche dejará de arrancar en cuanto se descargue la nueva. Para averiguarlo, utiliza un multímetro (los hay digitales desde 5 €) y comprueba que, con el motor arrancado, la tensión entre bornes de la batería es superior a 13 voltios. Cambiar la batería suele ser sencillo, pero recuerda estos consejos básicos: quítate todo lo metálico (reloj, anillos, pulseras), desconecta primero el negativo (negro) y aprovecha para proteger los bornes con vaselina (en farmacia, desde 1 €).