El club automovilístico alemán ADAC ha lanzado una advertencia que preocupa a las familias: varias sillas infantiles que se venden por internet, bajo diferentes nombres comerciales, presentan graves fallos de seguridad. El problema no está en una marca concreta, sino en un mismo producto que se distribuye con distintas etiquetas.
Un fallo crítico en caso de accidente
El origen de la alerta está en el modelo Reecle 360, sometido a pruebas de choque en 2025. Los resultados fueron contundentes: la estructura del asiento puede desprenderse de la base durante un impacto.
Esto provoca que la silla salga despedida sin control por el interior del vehículo, lo que multiplica el riesgo de lesiones graves para el niño. En un elemento de seguridad como este, diseñado para proteger a los más pequeños en caso de accidente, este tipo de fallo es muy preocupante para su seguridad.

Diferentes nombres, mismo producto
Uno de los aspectos más alarmantes es que este asiento no se vende bajo una marca. Según el ADAC, existen múltiples versiones idénticas en el mercado, entre ellas:
- Ding Aiden 360
- Kidiz 360
- Kids Zone i-Size 360
- Buf Boof Tweety Plus
- Miophy i-Size 360
- Xomax 946i
- Lettas i-Size 360
Aunque pueden variar en diseño exterior o acabados, su estructura técnica es la misma, lo que significa que comparten los mismos riesgos lo que varía es el modelo.
El fenómeno «white label»: la clave del problema
Detrás de esta situación está el modelo de negocio conocido como white-label. Se trata de productos fabricados de forma genérica que luego son personalizados y vendidos por distintas empresas bajo su propia marca.
En este caso, las sillas se pueden adquirir en plataformas como Alibaba con homologación europea, personalizarlas y venderlas en grandes cantidades. El resultado es que un mismo producto puede aparecer en el mercado con múltiples nombres, dificultando que el consumidor identifique posibles fallos.

El gran problema para los usuarios es que no hay forma sencilla de saber qué están comprando el mismo producto defectuoso bajo diferentes marcas. Dos sillas aparentemente distintas pueden ser, en realidad, idénticas en su construcción.
Esto implica la detección de problemas de seguridad y deja al consumidor en una situación de desventaja, en especial cuando se trata de un producto tan crítico como una silla infantil.
Recomendaciones antes de comprar
A la hora de elegir una silla infantil, los usuarios suelen valorar varios factores clave como: precio, marca, seguridad, facilidad de uso, materiales y contaminantes, ergonomía y diseño.
Sin embargo, este caso demuestra que la apariencia o la marca no siempre garantizan la seguridad. El ADAC insiste en varias recomendaciones clave para evitar riesgos:
- Consultar pruebas independientes antes de comprar.
- Priorizar tiendas especializadas frente a plataformas online genéricas.
- Comprobar la instalación en el propio vehículo
- No fiarse solo del diseño o el precio
Además, recuerda que sus pruebas son más exigentes que los requisitos legales, por lo que ofrecen una referencia más fiable.
Conclusión: seguridad ante todo
La advertencia del ADAC pone el foco en un problema creciente: productos idénticos que se venden bajo distintas marcas sin que el consumidor lo sepa. En el caso de las sillas infantiles, esto puede tener consecuencias muy graves.
Por eso, antes de comprar, conviene informarse bien y no dejarse llevar solo por el precio o la estética. Cuando se trata de la seguridad de los más pequeños, no hay margen para errores.
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