Cada año, durante la Monterey Car Week en California, se concentran algunos de los coches más exclusivos del planeta. Y en ese escenario privilegiado, concretamente en The Quail, Bugatti ha mostrado por primera vez al mundo el Brouillard, un coche único que ya está dando mucho de qué hablar.
No se trata de un nuevo modelo de producción ni de una edición limitada, sino de un one-off creado para un cliente muy especial bajo el paraguas del Programme Solitaire, un servicio de personalización extrema que va más allá de lo habitual en la marca.
Inspirado en un caballo
El nombre Brouillard no es casualidad. Ettore Bugatti, fundador de la firma, tuvo un caballo blanco y gris al que bautizó con ese nombre. Su elegancia, su fuerza y su velocidad inspiraron parte de los primeros coches de la marca. Más de un siglo después, Bugatti recupera esa historia para dar vida a un automóvil que mezcla tradición, emoción y diseño artesanal.

Motor de leyenda, diseño nuevo
Bajo la carrocería se esconde el conocido motor W16 quad-turbo de 1.600 CV, el mismo que ha impulsado a los Chiron y Bolide a cifras de escándalo. Pero el Brouillard no es un simple “repackaging” de esa mecánica: es un coche totalmente distinto.
Su silueta es la de un coupé de líneas fluidas, con un largo capó, un techo en caída suave y un alerón tipo ducktail que recuerda a algunos clásicos de la marca. Las entradas de aire están esculpidas para optimizar la refrigeración, y cada detalle busca un equilibrio entre estética y rendimiento.

Un interior lleno de guiños
Si por fuera es espectacular, por dentro el Brouillard se convierte en una auténtica obra de artesanía. Bugatti ha incluido una escultura en miniatura del caballo Brouillard en la palanca de cambios, además de motivos ecuestres bordados en asientos y puertas.
La tapicería combina telas escocesas confeccionadas en París con fibra de carbono teñida en verde y aluminio pulido. Todo ello rematado con un enorme techo panorámico de cristal, que aporta luz y amplitud al habitáculo. Es un interior que mezcla tradición, lujo y modernidad con un nivel de detalle difícil de ver incluso en este segmento.

Una pieza irrepetible
El Brouillard es un coche que solo existirá en una unidad. No habrá segunda oportunidad para hacerse con él. De ahí que su debut en Monterey sea también un escaparate de lo que Bugatti quiere transmitir con el Programme Solitaire: la capacidad de crear máquinas irrepetibles que mezclan técnica y emoción.
Síguenos en redes sociales
Síguenos en nuestras redes X, Facebook, TikTok e Instagram, o en nuestro canal de YouTube donde te ofrecemos contenidos exclusivos. Y si te apuntas a nuestra Newsletter recibirás las noticias más destacadas del motor.
Recibe nuestras noticias más recientes en tu correo
Te enviamos nuestra Newsletter cada semana con contenido destacado



