Con la llegada del invierno, las cadenas de nieve vuelven a ser un elemento imprescindible para cualquier conductor que se aventure por carreteras cubiertas de nieve o barro. Aunque el concepto no ha cambiado demasiado desde su invención en 1904, hoy existen versiones más modernas y cómodas que facilitan su instalación y uso, sin renunciar a la seguridad.
¿En qué ruedas se colocan? (y por qué importa)
La norma básica es sencilla: pon las cadenas donde llega la fuerza del motor. Si tu coche es de tracción delantera, la mayoría, van delante; si es propulsión, detrás. Los todoterreno 4×4 no son una excepción clara: muchos fabricantes recomiendan instalarlas en las cuatro ruedas, pero hay tractores 4×4 cuyo sistema lo permite solo en un eje. Consulta siempre el manual del vehículo: ahí está la respuesta específica para tu modelo.
Tipos de cadenas y consejos prácticos para el montaje
No todas las cadenas son iguales. Elegir bien marca la diferencia entre salir del atasco o añadir un problema más.
Fundas textiles (cadenas de tela)

Entre las opciones más populares están las fundas textiles. No se trata de cadenas en el sentido clásico, sino de fundas de nailon que se colocan sobre la rueda como si fuera un abrigo. Su gran ventaja es la rapidez de montaje, ya que en apenas ocho minutos se pueden tener listas sin ensuciarse las manos, y resultan mucho más silenciosas sobre el asfalto.
Sin embargo, su durabilidad es limitada, por lo que deben retirarse en cuanto la carretera queda limpia para evitar que se deterioren en pocos metros. Para colocarlas correctamente, basta con extender la funda, cubrir la parte superior de la rueda y dejar que se ajuste mientras el vehículo avanza unos centímetros, asegurando que toda la banda de rodadura queda protegida.
Cadenas metálicas clásicas

Las cadenas metálicas clásicas siguen siendo las más resistentes y eficaces sobre nieve dura o hielo, aunque su montaje es más laborioso. Es necesario estirarlas sobre el suelo para evitar nudos, colocar los cables por detrás de la rueda y extender los eslabones sobre la banda de rodadura. Tras asegurar los ganchos y tensores, algunas cadenas automáticas se ajustan solas al iniciar la marcha, mientras que otros modelos requieren un tensado manual después de recorrer unos metros.
Su principal inconveniente es que pueden arañar las llantas, sobre todo si son de aluminio, y ensuciarse las manos durante el montaje.
Cadenas mixtas (textil + eslabones)

Entre estas dos opciones surge la alternativa de las cadenas mixtas, que combinan la facilidad de las fundas textiles con la eficacia de los eslabones metálicos. Con un aro trasero de nylon y eslabones sobre la banda de rodadura, permiten un montaje sencillo y un buen agarre sobre nieve, ajustándose automáticamente al iniciar la marcha. Como el resto de cadenas, es fundamental retirarlas cuando la carretera esté limpia para no dañar los neumáticos.
Recomendaciones de uso y seguridad
No importa qué tipo de cadena elijas, siempre hay que respetar la velocidad máxima recomendada, que generalmente no supera los 50 km/h. Evitar giros bruscos y aceleraciones fuertes, así como practicar su montaje en casa antes de salir, garantiza un uso seguro y sin sobresaltos. Además, conviene revisar la presión y el estado de los neumáticos antes de cada uso.
¿Y la ley?
En muchos puertos de montaña y carreteras invernales pueden exigir cadenas o neumáticos de invierno. Comprueba la normativa local antes de viajar: evitarás multas y te irás con la tranquilidad de estar preparado.
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