Está en Pittsburgh (Pensilvania, Estados Unidos)

Así es la ciudad de los coches autónomos de Uber

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Así es la ciudad de los coches autónomos de Uber
Antonio Moraleja
Antonio Moraleja
Uber continúa desarrollando su tecnología de coches autónomos y para poder seguir avanzando, la compañía ha creado una ciudad en la que poder probar los prototipos.


La conducción autónoma continúa en fase desarrollo. Son muchos los fabricantes de automóviles y otras compañías tecnológicas las que están invirtiendo su tiempo, su talento y su dinero en el desarrollo de vehículos con estos sistemas de conducción autónoma que, sin duda, son el futuro de la industria y la movilidad.

Una de las compañías que más esfuerzos está poniendo en lo relativo a la conducción autónoma es Uber. La compañía de alquiler de coches con conductor está trabajando para tener un papel protagonista, y un ejemplo claro de ello es el nuevo proyecto que ya está en marcha.

Uber ha decidido, ante las limitaciones de muchos países para realizar pruebas en tráfico abierto, crear una pequeña ciudad en Pittsburgh (Pensilvania, Estados Unidos) en la que probar con total seguridad su flota de prototipos de vehículos autónomos y acelerar en el proceso de desarrollo de esta tecnología.

La ciudad de Uber ha sido bautizada como Almono y permite recrear todo tipo de situaciones de conducción reales para que los test con los coches autónomos sean lo más realistas posibles y permitan recopilar datos para avanzar más rápidamente en el desarrollo de estas nuevas tencologías. Los primeros pasos en este campo lo hemos visto en fabricantes como Tesla, y se espera que llegue al mercado de forma más o menos masiva en 2020.

Actualmente, Almono tiene una extensión superior al kilómetro cuadrado, pero la intención de Uber es ir ampliándola de forma constante para mejorar su campo de pruebas. La mini-ciudad cuenta con intersecciones, rotondas y avenidas en las que recrear situaciones idénticas a las que estos coches autónomos sin conductor se encontrarán en un futuro.

«Tenemos todo tipo de obstáculos, maniquíes que simulan peatones y pueden cruzar la calle sin previo aviso y vehículos circulando de forma poco cívica. Todas las situaciones que recreamos son mucho peores de lo que se daría en un entorno real», ha explicado Rick McKahan, operador de Vehículos Uber.