El verano ya está aquí… y con él, las altas temperaturas que pueden suponer un desafío para los vehículos electrificados. Aunque no haya aceite que cambiar ni tubos de escape que recalienten, el calor sigue siendo un enemigo silencioso para la eficiencia, la autonomía y la salud del sistema eléctrico. Especialmente si es tu primer verano con un coche eléctrico o híbrido, conviene tener claros algunos errores frecuentes que podrían acortar la vida útil de tu batería.
Aquí van los cinco consejos de expertos para cuidar tu coche del calor:
1. Cargar el coche al sol o en horas de máximo calor
No es ningún secreto: el calor y las baterías no se llevan bien. Si dejas el coche enchufado en un lugar donde el sol cae a plomo, la temperatura del sistema de carga sube, lo que puede reducir el rendimiento y acelerar el desgaste de la batería. Lo ideal es:
- Cargar en horario nocturno o en primeras/últimas horas del día.
- Buscar puntos de carga cubiertos o subterráneos.
- Evitar dejar el coche enchufado a pleno sol durante horas.
2. Usar el aire acondicionado sin cabeza
Conducir en verano sin aire es impensable, pero el climatizador eléctrico es uno de los elementos que más energía consume, sobre todo si lo ponemos al máximo desde el primer momento. Si el coche está muy caliente al arrancar, lo ideal es:
- Ventilar antes de encender el climatizador.
- Usar el sistema de preacondicionamiento (si está disponible) mientras el coche sigue enchufado.
- Circular con ventanillas bajadas a baja velocidad y usar el aire con moderación en ciudad.

3. No planificar las recargas en trayectos largos
Con el calor, la autonomía real puede reducirse más de lo habitual, ya que el coche consume más para refrigerar sus componentes. Por eso, si vas a hacer un viaje largo, improvisar no es buena idea. Planifica con antelación:
- Dónde vas a cargar.
- Cuánto tardarás en llegar a cada punto de carga.
- Alternativas por si alguna estación está ocupada o fuera de servicio.
Evita quedarte tirado o depender de una carga rápida justo en las horas más calurosas.
4. Aparcar siempre al sol
Dejar el coche al sol horas y horas no solo convierte el habitáculo en un horno. También eleva la temperatura de la batería y los componentes electrónicos, algo que a largo plazo puede afectar su rendimiento. Siempre que puedas:
- Busca sombra, aunque tengas que caminar unos metros más.
- Usa parasoles, fundas o cortinillas para proteger el interior.
- En estancias prolongadas, mejor garaje o cubierta especialmente si estas cerca del mar.
5. Olvidarse del sistema de refrigeración
Aunque muchos asocian la refrigeración al motor térmico, los eléctricos también necesitan sistemas para mantener a raya la temperatura de sus baterías y electrónica. Un sistema en mal estado puede provocar sobrecalentamientos y fallos inesperados.
Antes del verano, es recomendable:
- Revisar el circuito de refrigeración (si lo hay).
- Verificar ventiladores, sensores y niveles.
- Comprobar que no haya alertas de temperatura en el sistema.
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