La tormenta perfecta

La tormenta perfecta
Azucena Hernandez
Azucena Hernandez
Todos alerta porque estamos a punto de vivir la tormenta perfecta. Tres son los factores que confluirán para desencadenar este fenómeno único y excepcional: crisis económica, recta final del año y Plan PIVE.


Y cuando estos tres elementos se unan, cosa que ya está ocurriendo, nuestro país será escenario de la mayor tormenta de precios de coches en toda su historia. La magnitud será de tal calibre que podremos beneficiarnos de sucesos que no se repetían desde finales de los años 80; como, por ejemplo, encontrar en el mercado vehículos de nueva factura por menos de 6.000 euros, ¡menos de un millón de las antiguas pesetas! Y no hablamos, ni mucho menos, de modelos de dudosa calidad o escaso equipamiento: Ford KA, Fiat Panda, Dacia Sandero… son algunos de los jóvenes miembros que formarán parte del club de los ´seismiles´. Igualmente viviremos hechos tan insólitos como que un Audi A4 2.0 TDI, gracias a su descuento navideño de 3.350 euros, resulte más barato que su homólogo de hace diez años. O que, como consecuencia de una rebaja promocional de 6.000 euros, un todo camino tan novedoso y elitista como el Range Rover Evoque, salga más barato que el ´veterano´ e inferior en exclusividad Land Rover Freelander. También seremos testigos de otros acontecimientos, como ver a una completísima y enorme berlina de más que probada calidad como es el Skoda Superb, a la que tormenta perfecta habrá dejado un peldaño por debajo en precio de modelos compactos de menor tamaño, equipo y prestaciones. Las familias numerosas no quedarán al margen de los efectos beneficiosos del tormentón: un monovolumen gigante como el SsangYong Rodius, con 9.490 euros de descuento, quedará al mismo nivel en precio que vehículos casi utilitarios. Consecuencias secundarias que también viviremos gracias a este singular fenómeno estacional es que muchos fabricantes de automóviles añadirán a su huracán comercial ofertas de financiación mucho más beneficiosas que las que ofrecen los bancos, además de mantenimiento gratuito, extensiones de garantía sin sobrecoste, equipamiento opcional de regalo? Pidamos a los Reyes Magos que se lleven la crisis, pero que cada año nos traigan una tormenta perfecta.